1 ago. 2015

Una entrevista en "Lagartos de la quebrada", por Antonio Tejedor

    ENTREVISTAS CON MIS ESCRITORES          
         
                          
                       Enrique Gracia Trinidad
    

                          La madurez de la poesía



Madrid, España, 1950.  Escritor, divulgador cultural y actor.


El poeta ha obtenido una gran cantidad de premios literarios. Comenzó con el accésit del Adonais (cosecha del 72) con sus Encuentros y continuó con otros muchos hasta el Van Halen (2010) que obtuvo con Butaca de entresuelo. Sin olvidar los de carácter internacional como el Vicente Gerbasi al conjunto de su obra, el Prometeo de bronce, etc. Toda la primera parte de su labor poética hasta el 2004 la reunió en Contrafábula. La poética del vértigo es otra de sus antologías y el último poemario que vio la luz es Ver para vivir, del año pasado, aunque tiene comprometidas publicaciones hasta el 2016.
Además, ha sido (y es) traductor, adaptador y antólogo de obras de distintos autores, y las suyas han sido traducidas a casi una docena de idiomas (chino, francés, inglés, italiano…). Incansable trabajador de la cultura, su presencia en radio y televisión es habitual (Director de Poetas en vivo y creador de otros programas), así como en su faceta de coordinador de certámenes de teatro, organizador de talleres literarios, etc. Es, asimismo, presidente de Netwriters, una red internacional de escritores en Internet y participa con frecuencia en charlas, mesas redondas, recitales, conferencias y cuantos eventos culturales haya en el camino, llamado por numerosas instituciones académicas tanto dentro y fuera de nuestro país.

Esta es la entrevista que concedió para Lagartos de la Quebrada.

1.- Pregunta para todos: ¿Cuál es tu idea de la literatura? 
Muy sencilla. La literatura es lo mejor que el hombre ha podido hacer con la palabra. Ya que entenderse hablando resulta a veces tan difícil, es preferible utilizar las palabras para hacer arte, es decir literatura. Y ahí, salvo algunas dificultades añadidas, sí que puede llegar un mejor entendimiento. Más allá de la consideración general, para mí es uno de los puntales de mi vida y el mayor componente de ese puntal se llama poesía. 

2.- ¿Por qué la poesía y no la narrativa? 

Habría que preguntar a los genetistas. En mi caso me encuentro cómodo con la poesía y resulto vago para la prosa. Prefiero sugerir a explicar, prefiero intentar decir más con menos que decir cuanto pueda, prefiero la complicidad del lector de poesía que la menor implicación del lector de narrativa.
Cuando Machado dice: "Y todo el campo, un momento / se queda, mudo y sombrío, / meditando. Suena el viento / en los álamos del río." alcanza una perfección escueta y magistral en la imagen de un paisaje exterior e interior, para la que un prosista emplearía muchos renglones y tal vez no conseguiría nunca la misma intensidad

3.- Algunos dicen que tenemos que aprender a leer poesía. 

Claro. Como hay que aprender a mirar un cuadro o escuchar una música o sentir una obra arquitectónica. Hay un problema en la escuela moderna: por lo general no se lleva a los alumnos a degustar la poesía (los mismos profesores suelen carecer de este gusto) y eso es un error garrafal del actual sistema educativo. Es dejar de lado un arte de primera magnitud. Yo instauraría en la enseñanza clases para valorar y disfrutar el arte en general y la poesía en particular. Seríamos más completos y tal vez algo mejores.
Además, puede extenderse a las dos acepciones del verbo leer: Leer para uno mismo, que es de lo que acabo de hablar y leer para otros, extremo en que los poetas deberían esforzarse para hacerlo bien (la mayoría no lo hace). Entre profesores mentecatos y poetas cerriles, la gente se ha alejado de la poesía

4.- ¿Puede ser que ese problema de lectura de la poesía proceda de un exceso de lenguaje críptico por parte de los poetas? 

Sólo en algunos casos. Lo cierto es que es cuestión de adiestramiento. La vida ordinaria está llena de imágenes, de tropos, de figuras retóricas y nadie dice que no lo entienda. Todo el mundo entiende la metáfora de que "los gobernantes son unos chorizos", o la sinécdoque de "vamos a tomar una copa", ¿por qué cuando el poeta dice "el tiempo es una ciega locura de campanas" empiezan a decir que no se enteran?
Hay muchos poetas, incluso de los más imaginativos, que siguen la línea clara y sin embargo se meten todos en el mismo saco de la supuesta dificultad.
Creo que mucha gente no se atreve con la poesía porque le obliga a mover sus emociones y eso da miedo; prefieren leer una novela que no les compromete emocionalmente, pero claro, se excusan diciendo que no se entiende.
Curiosamente, ahora se valora mucho el cuento corto y el microcuento que están muy cerca del ámbito poético. Incluso llama la atención el mucho éxito del llamado "realismo mágico" en la novela que no inventaron ellos porque eso es patrimonio de los poetas desde siempre.
En todo caso, los poetas crípticos me dan dentera. Si necesitan oscuridad para expresarse que no se quejen luego de que nadie les hace caso porque no se entiende. Pero le están haciendo a la poesía un daño terrible. 

5.- ¿La poesía ha dejado de ser un arma cargada de futuro? 

Nunca dejó de serlo. Algunos poetas pueden no tener esa idea y preferir la ausencia de compromiso y el día a día, pero si la poesía perdiera esa condición de futuro y de arma, no necesariamente violenta, terminaría por desaparecer.
Como Celaya, abomino de la poesía "concebida como un lujo". No me interesaron los venecianistas, ni los culturalistas, ni me interesan los que son incapaces de hablar más que de su propio ombligo y sus amores y desamores. Son poetas alicortados. Y que no me pongan de ejemplo a Bécquer, porque escribió mucho más que sus rimas. 

6.-Cuéntanos cómo escribes un poema 

¡Uf! eso sí que es complicado. Normalmente aparece una idea, casi siempre de algo o alguien que ves, o de algo que lees, o de algo que te viene a la memoria. Es como un asalto. Lo pillas al vuelo y ahí tienes el principio. Rara vez está planificado. Creo que el poeta debe "mirar" el mundo, el de fuera y el de dentro de sí mismo, y de esa mirada suelen llegar los poemas cuando ellos quieren.
Físicamente suelo anotar a mano en papeles, cuadernos, libros, etc. y luego voy pasando al ordenador, donde remato la faena. Luego, a dormir una temporada. A final, imprimo y sigo corrigiendo hasta que termino por abandonar ("un poema no se termina, se abandona" dijo alguien). 

7.-“No hay futuro que viva sobre el miedo”. ¿Podemos decir que este verso tuyo es un resumen de la situación actual en nuestro país? 

Posiblemente. Nuestro miedo está consiguiendo que algunos reaccionarios lleven este país un siglo atrás o casi. Nada se construye con miedo, jamás se avanza cuando el miedo se instala en los huesos. Y si hay miedo, es necesario vencerlo para que deje de serlo. En poesía y en la vida. Sobre todo en la vida.
Tiene que ver con el compromiso del poeta del que hablábamos antes. Y no supone que todo deba ser compromiso, pero si el poeta, el artista, se aísla de la realidad en que vive, corre el riego de perderse en una bruma inane e indeseable. 

8.- Además de poeta practicante eres todo un especialista en didáctica de la poesía 

Me hace gracia eso de "poeta practicante". ¡Caramba, casi parece una religión! En realidad, llevo muchos años impartiendo talleres de poesía, alguno de narrativa y de voz, y cursos intensivos de lo mismo. Pero, cuidado, yo no enseño a escribir; enseño, como mucho, lo que no hay que escribir, oriento, doy ejemplos, propongo lecturas, corrijo matices y, sobre todo, insisto en que los asistentes mejoren su capacidad autocrítica. En este sentido creo que aprendo yo más que nadie en mis talleres. Asumo como una obligación personal ayudar a otros que quieren recorrer el camino que yo recorrí antes, que sigo recorriendo. Ya he oído eso de que "el que sabe de una cosa la hace y el que no, la enseña"; pero me importa un pito. Considero colegas a los que se dicen alumnos míos y son como los aprendices renacentistas de los talleres artísticos. Al final, el que lleva algo dentro lo puede potenciar, el que lleva poco, se entretiene al menos, que no está mal. Hay mucho pedante por el mundillo poético que habla mal de los talleres en general, será porque no conoce el mío o porque no le gustaría que le dijesen las verdades sobre lo que él escribe. Conozco más de un famoso al que le vendría bien someterse de vez en cuando a la disciplina de un taller y a la crítica del lector exigente (eso somos en mi taller). Invito a todos a que se den una vuelta y nos visiten... para enterarse. 

9.- Cuéntanos tus proyectos más próximos. 

Seguir escribiendo versos, la novela no me interesa (o no valdría). Un libro totalmente terminado y muchos poemas sueltos que buscan su acomodo junto a otros. También quiero dejar toda mi obra grabada en vídeo y/o audio, aprovechando que no se me da mal.
Y hay algo que me interesa especialmente, que he hecho con mucha frecuencia en radio, televisión y espectáculos culturales y en lo que quiero insistir: divulgar la buena poesía de los demás, darla a conocer en recitales o grabaciones, hacer que la gente que ha huido de los poetas como de la peste entienda que se equivoca y que la vida es mejor con la poesía cerca. Bueno, y si queda algún resto de mi torre de cristal o como se llame, intentaré terminar de hacerla añicos

10.- Y para terminar, te pido el favor de unos versos.

Puedes utilizar cualquiera que te guste y veas por ahí, pero ya que has mencionado un verso del poema "No", te lo reproduzco entero. Lo tienes también en distintas versiones de vídeo. Gracias por tu atención

                                                  NO 

                        No hay bandera que valga un sólo muerto.
 
                        No hay fe que se sujete con el crimen.
 
                        No hay dios que se merezca un sacrificio.
 
                        No hay patria que se gane con mentiras.
 
                        No hay futuro que viva sobre el miedo.
 
                        No hay tradición que ampare la ignominia.
 
                        No hay honor que se lave con la sangre.
 
                        No hay razón que requiera la miseria.
 
                        No hay paz que se alimente de venganza.
 
                        No hay progreso que exija la injusticia.
 
                        No hay voz que justifique una mordaza.
 
                        No hay justicia que llegue de una herida.
 

                        No hay libertad que nazca en la vergüenza.



Por si te parece muy duro para terminar, te pongo otro cortito, de amor, que es un tema que parece que no utilizo mucho, pero sólo porque lo hago "a mi manera":

                                        SI TÚ NO ESTÁS 

                                                     A Andrea Navas 

                                El Paraíso debe estar vacío.
 
                                Si tú no estás, quién va a querer estar.
 
                                Sé que andan de tertulia por la puerta,
 
                                 incluso Dios mira el reloj y fuma
 
                                 y se hace el remolón hasta que llegues.
 
                                 Entonces todos entrarán de golpe.
 


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16 mar. 2015

Poesía en Sidecar. Sesión de Leyre Olmeda y Enrique Valle 5-3-2015


POESÍA EN SIDECAR
Sesión del 5-3-2015
Leire Olmeda + Enrique Valle
(con la colaboración de Jesús Arroyo)
Café Libertad, Madrid

Toda la sesión en 2 vídeos



19 feb. 2015

Artículo sobre Enrique Gracia, por Alfredo Pérez Alencart

El querido amigo Alfredo Pérez Alencart ha tenido la generosidad de dedicarme un artículo en el periódico "El norte de Castilla".
Se lo agradezco mucho.

Reproduzco aquí la imagen para mejor lectura.


RECONOCIMIENTO A ENRIQUE GRACIA

por Alfredo Pérez Alencart
en su espacio "A la intemperie", del diario "El Norte de Castilla", Jueves 19.02.15


Salamanca está de fiesta, pero de una fiesta donde lo que embriaga es la lírica del idioma, lo poético de la existencia que queda escrita para el goce de los demás. Hay un texto bíblico que se refiere a estar embriagado, y no de vino. Cierto, también es posible estar embriagado de amor o del Espíritu. Y la palabra en Verso, proyectil lanzado hacia el pensamiento y la emoción de los demás, resulta un poderoso brebaje que transforma al que lo liba o lo acopia para sus adentros. Pues ahora en la ciudad vamos comprobando, de forma fehaciente, cómo muchos excelentes poetas de España y América Latina, piden que expresemos nuestro criterio respecto a sus textos. Esto
lo acabamos de comprobar recientemente, cuando el pasado 30 de enero tuvimos que reunirnos para otorgar el Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador.
Veinte finalistas y otros muchos más de inmensa valía entre los 371 libros procedentes de toda España e Iberoamérica, además de Italia, Francia, Canadá, Alemania, Rumanía, Estados Unidos…
Ya se sabe que el ganador, por unanimidad, fue el libro ‘Fragmentos de un cuaderno con vistas al mar’, de Juan Cameron, un poeta chileno al que, con este premio como que ya lo hacemos nuestro, salmantino por Fray Luis de León, a quien en otro libro supo rendirle homenaje escribiendo un poema sobre ese famoso ‘Decíamos ayer’.
Pero en segundo lugar quedó ‘Juego de Damas’, libro del madrileño Enrique Gracia Trinidad (1950), otro autor de máxima calidad, inmerecidamente poco conocido.
Leamos por ejemplo ‘De este tiempo perdido’, un texto escrito años atrás, pero de una rabiosa actualidad para quien hoy se acerque a él:

«Hay días del tamaño de un silencio
en los que tanto sol
no abriga nuestras manos. Entonces los conjuros
tienen la tos litúrgica y enferma
de la desconfianza, y no crece
el amor suficiente para que siga el curso de la Historia.

Tiempos como la risa
de un payaso sin público,
como el calambre pálido que enciende la conciencia
al despertar del vino malo
de una noche sin rostros.

Siglos como el aroma de un arcángel
que perdió el paraíso por soñar con la herrumbre de otro cielo.
Jornadas de ceniza que alimentan
la costumbre de nada y otros tantos vacíos.

Hay días en que el hombre
debe apagar las horas y volverse a dormir hasta mañana».


Es un poeta demúltiples registros, que va desde esta muestra precedente a, por ejemplo, una poesía más lúdica que invita a sonreír, algo de agradecer en estos tiempos patéticos. Aquí, con el poema ‘Peregrino a la fuerza", les dejo un botón de lo que menciono:

«Iba haciendo el Camino de Santiago
con una concha al cuello.
Sus ojos eran de hayas en otoño,
su sonrisa de libro y lo demás,
como para volver loco al apóstol
cuando llegase a Compostela.
Así que la llevé en mi coche
(adoro el autostop algunas veces)
—Yo —mentí— también voy de peregrino.
—Prefiero andar —me dijo—  pero gracias,
llévame a Ponferrada
y ya seguiré a pie lo que me falte.
—“Ponferrada —pensé— y Finisterre, si te dejas”
Puso el bastón y su macuto
en la parte de atrás y se sentó a mi lado.
Casi no hablaba, pero qué silencios.
Su perfume a lavanda me hizo olvidar
que yo no iba a Galicia
y otros asuntos eran mi destino.
Junto al castillo de templarios
paramos a reponer fuerzas.
Cuando estaba pagando la empanada y el vino,
oí el motor del coche.

Me dejó su cayado, la venera, 
y un palmo de narices con recuerdo a colonia.
Caminé todo el resto del verano
como un imbécil, con la boca seca,
pero he ganado el jubileo».

Tras este Accésit del ya prestigiado Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador, estoy convencido que la obra de Gracia Trinidad, autor de numerosos libros, será mejor apreciada y, de cierto, ampliamente divulgada por la América hispana, Salamanca desde siempre ha sido un enclave mayor del reino de la poesía que brota allí donde el castellano se ha enraizado.
Ahora hemos reconocido a un notable poeta como Enrique Gracia Trinidad, un poeta que, en ‘Fragmento de las últimas voluntades’ dice su verdad sin hipocresía alguna, como todo buen poeta:

«Nadie de mi dolor haga penumbra.
No se abriguen jamás con mi silencio.
Confórmense con ser espectadores,
no juzguen, no devoren, no intervengan,
no descorchen el vino ni el futuro.
No reciclen mis lágrimas ni digan
“qué gran pérdida, cuánto desconsuelo”.

Es hora de partir, debe quedar
la casa abandonada, el pan entero,
ese vago perfume del amor
y un poema sin fin sobre la mesa».

Enhorabuena, Enrique.


12 feb. 2015

Lectura poesía en Poethree

El pasado 4 de febrero se inauguró 
un nuevo ciclo de lecturas en Madrid.
Se llama Poethree, 
y está dirigido por el poeta Jesús Urceloy.
Tuvo a bien pedirme que colaborase en esta primera sesión, lo que hice con mucho gusto.
Leyeron también Chelo de la Torre y Juan Manuel Navas.
Se celebró en la librería Medias Tintas, 
en la C/ Santa María, 14, de Madrid

Van los tres vídeos de mi intervención.
Próximamente, si lo autorizan, pondré los vídeos de los otros participantes.


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