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29-ene-2009
VIDEOS EN MI OTRO BLOG
28-ene-2009
BUENA REVISTA DE POESÍA
29-dic-2008
POETAS EN VIVO 2009
Sesión de Ángel Guinda
Sesión de José López Martínez
Celebración 10º Aniversario. Enrique Gracia, Pedro Molina Temboury, Carlos Martínez, Fernando Beltrán y Juan Ruiz de Torres
Sesión de Antonio Gamoneda
Sesión de Aurora Luque
Sesión de Joan Margarit
Sesión de Luis García Montero
Sesión de Ana María Navales
Sesión de Juan Carlos Mestre
25-dic-2008
HA MUERTO EL POETA LUIS DE PAOLA
El pasado 23-12-08 falleció mi amigo,
el poeta Luis de Paola.
Para mas datos, PINCHAR AQUÍ
Este poema suyo, tuve el triste honor de leerlo durante la ceremonia de la cremación de sus restos. No había otros poetas presentes pero sí bastantes amigos que le dedicaron un último aplauso de homenaje.
LAS FECHAS NEGRAS
(Luis de Paola. Lobos, Argentina, 1940 - Madrid, España, 2008)
hay días como hoy que no quisiéramos
ejercer el oficio de estar vivos
y por si fuera poco
llueve alevosamente
sobre los tejados rojos
del madrid de los austrias
sobre sucias paredes con dibujos obscenos
llueve
llueve monótona
lenta
penosamente
desde mi buhardilla
oigo la musiquita del violín del otoño
(que diría verlaine)
repitiendo su queja sin fin
y es como si dijera que todo se acabó
que no hay nada que hacer
hay día (hoy es uno) que dan ganas
de cerrar de un portazo
el universo
y decirle a la vida que no insista
que no podemos atenderla
20-dic-2008
DIBUJOS DE HUMOR SOBRE POESÍA
Cualuier parecido con realidad es pura fantasía o mala leche ¡qué más da!
16-dic-2008
POESÍA Y TEBEOS
POESÍA Y TEBEOS
Siempre he sido un gran aficionado a los tebeos —cómics, prefieren decir otros—. Casi aprendí a leer en ellos; me acompañaron de niño, de joven, y aún ahora los leo y miro con frecuencia.
Me da igual que se llamen tebeos, cómics, historietas, cuentos, comiquitas, fumetti, monitos, chistes, quadrinhos, tiras, viñetas, manga, bande dessinée, o como quiera que se llame en cada lugar.
Antiguos o modernos, fantásticos o fantasiosos, en color o en blanco y negro, imperialistas o contraculturales, maniqueos o eclécticos, realistas o enloquecidos, artísticos o sencillos, amables o perversos, ingenuos o desvergonzados... Sean como sean (que de todo hay) y se los tache de lo que cada uno quiera, fueron y son un elemento notable de la cultura en la que vivo y quiero vivir.
Además, ni siquiera son algo moderno. Sus ilustres antepasados aparecen en las pinturas rupestres, los jeroglíficos egipcios, los grabados de la antigua Roma, las estampas de las Cantigas de Santa María, propiciadas por Alfonso X, varios pintores de todos los siglos, las aleluyas, las ilustraciones de Tenniel, Töpffer, Goya o Doré y un largo etcétera.
POETAS Y CÓMIC
Una cosa es cierta: Algunos poetas, nacidos ya en la segunda mitad del siglo XX, hemos utilizado los tebeos o sus personajes como motivo o excusa para algunos de nuestros poemas.
Igual que siempre se han utilizado los mitos grecolatinos y otras mitologías según la cultura y época de cada autor, era lógico que nosotros utilizásemos estos “mitos” de nuestro tiempo.
Es más, tantos siglos dándole a los mismos héroes no deja de suponer cierta repetición y algo de desgaste por lo que bueno es añadir más asuntos a la iconografía. ¿Si Góngora se hartó de escribir de Polifemo, por qué no hacerlo nosotros de Superman? Si de Ulises y Penélope ya ha escrito hasta el gato, ¿por qué no vamos a incorporar ahora a Caperucita, a Maki Navaja o a la mismísima mona Chita?
TODO ES POSIBLE OBJETO DE POESÍA
Todo es poetizable en el mundo, basta con buscarle el modo y el momento adecuados y hacerlo con la seriedad o la ironía necesarios, con el respeto preciso y el lenguaje oportuno.
Y si alguien sigue pensando que la poesía debe ocuparse tan sólo “de los alcores y las glicinas” —como dice siempre en burla mi amigo Emilio Porta— o de lo más esencial del espíritu como proclama algún pedante —vaya usted a saber que leñe es eso de “lo esencial”—, pues que lo haga, y que nos deje a otros escribir de lo que nos de la gana.
Recuerdo poemas de Luis Alberto de Cuenca, de Amalia Bautista, por citar sólo dos que me gustan mucho, hablando de estos personajes, cada uno a su estilo, utilizando héroes y antihéroes de cuentos o tebeos como excusa para confeccionar magníficos poemas que hablan de la vida, del ser humano, de ellos mismos, de cualquiera.
Yo los he utilizado también cuando me ha venido bien, casi siempre para decir algo más de lo que digo (¿o eso es lo que le pasa a cualquier poema?)
Pongo aquí algunos ejemplos.
(¡ojo! A veces, al poner poemas en el blog, se descomponen los versos originales por no caber en la anchura de la página. MIentras lo arreglo, considerad el formato como NO CORRECTO)
«ESTÁN LOCOS ESTOS ROMANOS», DICE OBELIX
Las batallas las ganan los más fuertes,
pero no es importante ganar una batalla.
Lo que importa de veras
es jugar en el barro con los zapatos nuevos,
o acudir tarde a clase de francés
porque hoy no llueve.
Una vez puesta la bandera
en la torre más alta del castillo,
lo verdaderamente bueno
es comer palomitas frente al televisor,
rascando las orejas del perro de la casa,
y esperar a que llegue, sin más cuentos,
la hora de la cena.
Del libro “Crónicas del laberinto” (agotado)
Está incluido, completo, en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004” Edit. SIAL, Madrid
Posible adquirirlo en http://www.agapea.com/
CRÓNICA DE LOS HÉROES
Escucha Guilgamésh,
Uruk, donde los cedros abrigaban tu trono,
ya no existe.
La serpiente comió la verde rama de la inmortalidad
y nada ha vuelto a ser lo mismo.
Los héroes como tú no tienen una hazaña que llevarse a la espada.
Ulises está lejos,
se ha perdido en las islas olvidadas,
al norte del estrecho que las sirenas cosen con su canto,
y ahora es Indiana Jones quien regresa a su casa
silbando una canción de Tina Turner;
arañas hacendosas, en los techos del mundo, ven pasar su sombrero.
A Robin Hood le tiembla el pulso
y el Pequeño Gran Juan da clases de gimnasia
para artistas de Hollywood.
Aquiles, el aqueo, el de los pies veloces,
tiene artritis y tose con frecuencia, el talón le ha crecido,
y anda vendiendo vasos de cerámica
para turistas sudorosos.
Ahora es Superman el que más corre, el que vuela,
el que sujeta un mundo con sus manos
mientras Atlas se sienta en un banco del parque
para dar de comer a la palomas.
A Sanson le ha vencido Schwarzenegger,
al que incluso le pagan una buena fortuna por luchar con los malos
sin que le caiga encima un templo.
Guillermo Tell quedó para contar sus aventuras
a unos nietos que piensan en binario
y ya no le comprenden.
Conan, el gran cimerio; San Jorge y su dragón;
Sigfrido el valeroso, que también tuvo el suyo como tantos;
el propio Peter Pan, que al final ha crecido;
y tu amigo Enkidú,
y el mismo Don Quijote de la Mancha,
Todos los esforzados paladines de mi mesa camilla,
están haciendo cola
para ver si les dan el subsidio de paro.
Y es que los viejos héroes se han pasado de moda,
desconocen el flujo misterioso de los ordenadores
y dan siempre al botón equivocado.
Escucha, Guilgamésh, amigo mío,
deja que el mundo siga con sus horteras veleidades
y no le des más vueltas.
Sentémonos al sol, fuma de mi tabaco.
Sonreiremos.
Del libro “Crónicas del laberinto” (agotado)
Está incluido, completo, en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004” Edit. SIAL, Madrid
Posible adquirirlo en http://www.agapea.com/
SALTANDO DE JACOBO A GUILLERMO GRIMM
"Todos los pasos tienen la forma del pasado;
de un pasado sin boca para besar la orilla
de otra existencia hermosa que nunca se ha tenido,
a pesar de las fiestas del corazón en llamas."
(Juan Eduardo Cirlot)
Recuerdo aquel perfume
de cuando sólo era una rana
del estanque.
Un instrumento más, y prescindible,
de la orquesta de anfibios que rondaba a la noche.
Una charca, lo sé, más que un estanque,
pero era al fin y al cabo nuestra casa,
palacio de los juncos,
húmedo hogar que, sin esfuerzo,
hicimos habitable solamente cantando,
nada más que con brincos y con lodo.
Nunca faltaron moscas,
y era un gozo mirar los renacuajos
asomarse directos a la vida.
Luego, fueron llegando las princesas,
con sus juegos de risas, con sus bolas doradas
que dejaban perder para que yo las encontrase.
A fuerza de besarme y de besarlas
dejé de ser aquella rana
y el estanque empezó a ser un problema.
Ahora voy bien vestido, escribo versos,
en el estanque han hecho una piscina
y todo está muy limpio.
Saludo con respeto,
hago el amor de frente,
y hasta es posible que algún día
alguien piense que sirvo para algo.
No está mal,
pero fui más feliz cuando era rana.
De “Historias para tiempos raros” (agotado)
Está incluido, completo, en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004” Edit. SIAL, Madrid
Posible adquirirlo en http://www.agapea.com/
DONDE APRENDI A LEER (TEBEOS PARA LAS FIERAS)
Siempre me pregunté si el Capitán Trueno y Sigrid
hicieron algo más
que dirigirse lánguidas miradas,
detrás de las almenas del castillo de Thule.
Lo mismo me pasó con Supermán
y aquella periodista menudilla
que se llamaba Luisa.
Lo de Roberto Alcázar y Pedrín fue siempre más oscuro,
y resulta escabroso recordarlo.
Y qué decir de tí, Enmascarado Duende‑Que‑Camina,
The Fhantom, Mr. Walker,
mi indiscutible favorito:
Heredaste de tus antepasados el trono de la calavera
y hasta un anillo cátaro,
pero sigue pendiente tu asunto con Diana.
Es como para impacientar a las pirámides de Egipto.
También da vueltas en mi agenda, repleta de preguntas,
la estéril relación
de aquel Diego Valor y de Beatriz Fontana,
me resisto a pensar que el verdoso Mekong fuese el culpable.
Nunca hubo nada entre El Jabato
y aquella Claudia sosa, de peinado indeleble.
Dale Arden y Flash Gordon huelen a goma de borrar
de bachiller antiguo;
si no fuera por Zarkov y por Ming
nos habría matado tan largo aburrimiento.
Todos igual.
Menos mal que la Dama y el Golfo vagabundo
fueron una excepción con prole numerosa, pero el resto...
Si alguien los sorprende
en la hierba de un parque, dándose un revolcón,
o en un modesto piso de Las Ventas,
con un par de mocosos y una nevera a plazos,
le ruego que me avise,
quizás aún esté a tiempo
de quitarme de encima la extraña sensación
que desde niño me devora.
Del libro “A quemarropa” (agotado)
Está incluido, completo, en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004” Edit. SIAL, Madrid
Posible adquirirlo en http://www.agapea.com/
SÍNDROME DEL PULGARCITO
Eché migajas de pan en el camino,
y vinieron los pájaros para darse un festín
con mi memoria.
Luego llené de piedras de colores
el sendero del bosque que recorro sin tregua,
y alguien las recogió
para hacer el mosaico de un templo sin altares.
Me abrí las venas y dejé
gotas de aliento por el suelo,
pero la tierra tuvo sed, no fue visible el rastro
de mi sangre.
Con furia, hice pedazos mi máscara de siempre
y los dejé caer con el dolor de haberme desnudado,
pero resulta difícil
hallarse entre los restos de mil máscaras.
Opté por no dejar ni rastro,
huir hacia adelante, perseguir la sospecha
de no volver jamás.
Algún jirón de sueños se quedó entre las ramas.
Y descubrí que estaba andando en círculos,
que encontraba mis huellas una vez, otra vez
y otra vez siempre.
Dejó de preocuparme el porvenir.
Del libro “Restos de almanaque” (agotado)
Está incluido, completo, en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004” Edit. SIAL, Madrid
Posible adquirirlo en http://www.agapea.com/
SOLILOQUIO METAPOETICO DEL CAPITÁN GARFIO
A Paula y Eduardo, mis hijos.
Uno quisiera haber sido Peter Pan.
Uno quisiera —repito—,
no haber crecido nunca, no haber crecido nunca,
no... a ver qué remedio le quedó a uno,
o a cualquiera.
(Jueguen al juego de palabras, jueguen,
no se repriman, por favor, es gratis).
Ya sé que tengo mala sombra... tenía,
porque también a mí se me enganchó al cerrarse una ventana,
hace lo menos siete versos, allá por lo del nunca,
y cuando digo nunca, hablo del no querer crecer
pero no de este mágico mundo en que navego.
Se me enganchó la sombra —dije—, debió de ser el viento,
y yo no tengo una Wendy costurera,
sólo un anfibio relojero que me acosa, y al que no le bastó
ganarme por la mano.
Todo esto me tiene triste, me aburre incluso,
como esas cuentas
de papá Darling, burócrata doméstico,
que no se acaban nunca, como este verso largo, tedioso... como me
[aburre mi propia inteligencia que malgasto como puedo;
como me aburre el canto monocorde:
14, 7, 9, 14, endecasílabo y un siete;
como me aburre que no me llamen James
y que me llame Garfio hasta el mismísimo cocodrilo.
Pero así son estas cosas.
Me conformo con la peluda esperanza
de tener una perra por niñera
(No se asusten, me daban once sílabas y es cierto
que Nana era una perra).
Permítanme que acabe este poema, tengo un barco que dirigir
y se me ha terminado el papel.
Del libro “A quemarropa” (agotado)
Está incluido, completo, en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004” Edit. SIAL, Madrid
Posible adquirirlo en http://www.agapea.com/
ME HAN DORMIDO CON TODOS LOS CUENTOS
(En memoria de León Felipe y de mi padre)
Las hadas buenas de los cuentos viejos
son de una ONG y llevan vaqueros.
Blancanieves montó su propia empresa,
tiene siete enanitos repartiendo comida a domicilio.
Alicia y el conejo, dejaron de correr,
pusieron un casino y se forraron.
Todas las brujas malas consiguieron sanar de sus caídas,
hoy son bibliotecarias, cuidan gatos,
y hacen páginas web para Internet.
Cenicienta se divorció del príncipe
y trabaja por horas en una empresa de limpieza.
Caperucita empuja carros llenos
de tazones con sopa y arroz blanco
por los pasillos de una clínica.
Desde que ellas salieron de sus cuentos:
a las varitas mágicas las come la carcoma,
los príncipes azules están verdes, tienen reuma y cataratas;
donde dice "bebedme" no hay más que Coca-cola,
nadie fabrica ya zapatos de cristal
y en el bosque del lobo
hay urbanizaciones y piscinas...
Lo decían mi padre y León Felipe:
"no hay que fiarse de los cuentos"
GRACIAS POR LEER
(Más poemas: Ver en este mismo blog o en http://www.enriquegracia.net/ )
10-dic-2008
ENLACES POÉTICOS EN OTRO BLOG
ACABO DE PONER EN MI BLOG
"ACTIVIDADES CULTURALES"
Libros Enrique Gracia (pª adquirir)
http://enriquegracia.blogspot.com/2007/10/libros-de-enrique-gracia-trinidad.html
Traducción de Enrique Gracia al italiano
http://enriquegracia.blogspot.com/2008/02/traduccin-de-poemas-de-enrique-gracia.html
Poesía de Enrique Gracia
http://enriquegracia.blogspot.com/2008/09/foto-de-paula-gracia-ver-aqu-ms-fotos.html
Breve noticia poética
http://enriquegracia.blogspot.com/2008/09/breve-noticia-potica.html
Gracias, Caracas
http://enriquegracia.blogspot.com/2008/10/gracias-caracas.html
29-nov-2008
DIFUSIÓN DE POETAS
Fotografía de Isabel Tallos (para ver su obra pinchar aquí)en el que la mayoría va a lo suyo,
es gratificante encontrar gente que, al mismo tiempo,
hace algo por la obra de los demás.
27-nov-2008
SONRISA A TODOS LOS VISITANTES
Una sonrisa agradecida
para todos los amigos y visitantes de este blog.
A los que ya son amigos,
y a los que me visitáis desde países lejanos
y ni siquiera me conocéis
Aquí sólo encontraréis poesía.
Para otros temas, podéis dirigiros a
http://enriquegracia.blogspot.com/
Encontraréis:
Actividades culturales en Madrid (España)
artículos sobre actualidad más o menos
fotografías,
caricaturas,
enlaces recomendados,
etc.
SIEMPRE ES GRATO TENER VUESTROS COMENTARIOS
Un abrazo.
Enrique Gracia Trinidad
17-nov-2008
CRÍTICA POÉTICA
-- http://enriquegracia.blogspot.com --
para distintos temas y otros autores,
quiero dejar constancia aquí de mi admiración
http://criticadepoesia.blogspot.com/
Os invito a todos los interesados en este asunto de los versos
Suelo coincidir bastante con sus criterios
Como me ocurre a mí, os pasará a vosotros, pero, ciertamente,
16-nov-2008
POEMAS CON ROPA TENDIDA
POEMAS CON ROPA TENDIDA
Como todo el mundo, tengo mis fijaciones. Una de ellas, aunque no llegue a ser obsesión, es la ropa tendida, puesta a secar.
Para mí constituye todo un mundo de sugerencias. Me da igual que esté en un patio de vecinos —es mi preferida— que en una ventana; en un alambre o en un tendedero moderno... hasta me gustaba la que antiguamente extendían a secar sobre piedras o matorrales tras lavarla en un río, aunque esa era más “arrastrada”, se tumbaba a dormir la siesta y no le daba por gesticular al viento como lo hace la que está colgada.
En algunos poemas, no muchos, hago referencia a este gusto mío, a veces directamente, otras para llegar a distintas reflexiones. A veces, símplemente hablo de la ropa como ser vivo.
Comparto con vosotros alguno de estos escritos.
COMO ROPA TENDIDA
En un poema hay que extender la vida
al viento, al sol de la mañana,
a la vista de todos
como ropa tendida en el alambre.
Una pizca de vida es suficiente,
la camisa de un sueño, por ejemplo,
o el mantel de las últimas derrotas
o aquel pañuelo
que es como un resto de niñez, tan blanco,
tan diminuto, tan herido.
Los versos, hechos sangre, piel o músculo,
bien cogidos con pinzas, agitándose
en medio de los patios, a la luz,
como banderas sin ejército.
Así tienen sentido
(Del libro Todo es papel)
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PATIOS DE INTERIOR
“Ese poco de sol que llegaba entre patios”
(José María Prieto)
Un grito que desnuda la niebla, dos solapas
de alcohol y horas sin sueño
apresurándose
para poder llegar a no sé donde,
a no sé qué,
a no sé cuántos pisos
de rejas vivas llenas de recuerdos de cal.
Oscuros patios
hechos con este viento de octubre a las espaldas.
Estos altos cuadrados
con sus arterias grises como gritos,
con sus ciegos estómagos, más hambre que otra cosa,
son estribos armados para izarse,
para escapar de un miedo hacia otro miedo.
Patios a la deriva del aire y la esperanza,
endureciendo juegos,
frenándose en los cables, más allá del suspiro,
donde la luz apenas se cobija
y se almacena un ápice de sol
a la hora en punto de los guisos.
Recintos de ternura cultivada en macetas,
donde la soledad
es un geranio herido en su amor propio,
donde la ropa blanca y engañada
gesticula sin público ni focos.
Ahí están,
patios sin nombre apenas en su frente.
(Del libro A quemarropa)
(Se incluye en “Contrafábula, poesía reunida, 1973-2004”. Editorial Sial) (Para adquirir: www.agapea.com )
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"EPPUR SI MUOVE"
La ropa a veces, mientras duermo, se me marcha a la calle,
juega en parques lejanos y navega columpios,
siempre termina en algún bar
donde a los camareros, anfibios de fatiga, no les importa nada
que las últimas copas de la noche
resbalen por un cuello de camisa
que no lleva cabeza.
Suelen ser húmedas las calles,
por eso viene luego mi ropa destemplada, tose por el pasillo,
y me despierta,
cuenta extrañas historias de relojes
acudiendo a su cita con el tiempo de nadie. Casi nunca la entiendo.
Dice que hay un ilustre papagayo
que se mira las plumas en el borde afilado de las últimas luces.
Entre sueños me esfuerzo en regañarla,
le digo que no es hora de andar con cuentos raros,
que como tantas veces me quedaré despierto por su culpa.
Ella siempre sonríe
como un niño más triste y más travieso que la luna
y se vuelve a dormir
en el respaldo de una silla.
(Del libro Crónicas del laberinto)
(Se incluye en “Contrafábula, poesía reunida, 1973-2004”. Editorial Sial)
(Para adquirir: www.agapea.com PINCHAR Pª IR A SITIO DE COMPRA)
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[...]
Es necesario andarse con cuidado
para que los balcones no denuncien el exceso de sueños
en la ropa tendida.
[...]
(Fragmento del poema “Sonata nocturna para una calle”, del libro
Restos de Almanaque)
(Se incluye en “Contrafábula, poesía reunida, 1973-2004”. Editorial Sial)
(Para adquirir: www.agapea.com PINCHAR PARA IR A SITIO DE COMPRA))
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[...]
Y esta ciudad, pregunta tras pregunta,
descompone los patios,
huele a ropa mojada y hace exacta la vida,
debo decir difícil;
la disfraza de muerte, la perfuma, le pone un lazo rojo,
nos la entrega con rostro de puta enamorada
y huye.
Fragmento final del poema “La ciudad y la muerte”, del libro Siempre tiempo.
(Se incluye en “Contrafábula, poesía reunida, 1973-2004”. Editorial Sial)
(Para adquirir: www.agapea.com. PINCHAR Pª IR A SITIO DE COMPRA )
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28-oct-2008
WEB EN CHINA DE XU ZONGHUI
ALGUNOS EJEMPLOS DE LOS POEMAS RECOGIDOS EN EL LIBRO
LI YU (937-978)
Fue emperador de la dinastía Tang del sur desde 961 a 975. Perdió su país invadido por la dinastía Song, fue hecho prisionero y pasó en el destierro los últimos tres años de su vida. Murió envenenado.
Tiene dos claras etapas poéticas: hasta 975 refleja la vida en palacio y a partir de entonces su dolor en el exilio y el recuerdo de su reino. Su padre y él fueron recogidos en una misma antología. Su lenguaje es claro y muestra la tristeza con una hermosa sencillez.
Gobierno mi país hace cuarenta años.
Inmensidad de montes y de ríos,
miradores de Fénix,
pabellones de Dragón hasta el infinito,
sus árboles de jade son como niebla del paisaje.
No conocí jamás los escudos y lanzas de la guerra.
Cuando nos invadieron y fuí preso,
comencé a consumirme como cintura de Shen
y mis cabellos se tornaron blancos.
Lo peor fue despedirse del Templo de los Antepasados.
Camino del exilio se escuchaban
cantos de adiós en la Academia de la Música.
Junto a las damas de palacio lloré a lágrima viva.
**********************************************
SU DONGPO (1037-1101)
Nacido en Meishan, en la provincia de Si Chuan.
Doctor de tercer grado, fue Teniente de Alcalde de Hangzhou y Alcalde de Mizhou, Xuzhou y Fuzhou. Muy versado en ensayo y poesía, caligrafía y pintura, sus temas son variados y su estilo desenvuelto.
Tuvo gran influencia en la poesía china posterior y se le considera el fundador de un estilo "liberal" más amplio que lo acostumbrado hasta ese momento. Sus textos se recogen en los volúmenes "Su Dongpo Ji" y "Dongpo Yuefu".
El Gran Río se marcha hacia el oriente,
sus aguas lavaron y arrastraron los héroes de antaño.
Al oeste de las antiguas murallas
dicen que se encontraba el rojo acantilado de Zhou,
el joven general de los tres reinos.
Las cumbres apuntaban al cielo,
las olas golpeaban en la orilla:
remolinos de nieve y espuma.
El río y la montaña eran hermosos como una pintura.
¡Vivieron tantos héroes en aquellos días!
Mi pensamiento vuela hasta tu tiempo, general Zhou,
recién casado con la dama Qiao,
aguerrido y sagaz.
Con tu abanico de plumas y el gorro de seda negra,
reías y charlabas mientras ardían los barcos enemigos.
Mi alma se pierde en la tierra de las antiguas gestas.
La gente se burlaría de mí por soñar como un joven
estando ya mi pelo blanco.
Pero la vida es un sueño
y ofrezco una copa de vino a la luna del río
***************************************
LI QINGZHAO (1084-1151)
Nacida en Jinan de la provincia de Shangdong.
Utilizó el pseudómino "Yian Jushi". Fue esposa del investigador Zhao Mingcheng, experto en textos de "Oro y piedra" (textos antiguos).
Viuda en 1129, vivirá en distintos lugares hasta morir en Jinghua. En su obra hay dos períodos: En uno trata temas de amor y separación, en el otro la tristeza de vivir en un país invadido. Su lenguaje es sencillo pero muy sugerente.
Es la mujer más importante de la literatura china de su época y sus poemas se recogen en la colección "Shu Yu Ji"
Busco, busco, rebusco, rebusco.
Frío, frío, fresco, fresco.
Lúgubre, lúgubre, afligida, afligida, triste, triste.
Un poco de calor, frío otra vez:
¿quién puede resguardarse de este tiempo?
Dos o tres copas de vino...
¿Cómo podría si no aguantar el frío de la mañana?
Ha pasado la oca mensajera que conozco tanto
pero aún me queda la tristeza.
Las amarillas flores yacen sobre la tierra,
como ellas mi ánimo,
¿quién nos levantará?
Sigo aguardando junto a la ventana,
¿podré esperar hasta lo oscuro?
Gota a gota la lluvia en el árbol de Wu Tong.
¿Qué palabra resume la tristeza?
***************************************
WU WENYING (Aprox. 1212-1272)
Nació en Yinxian, provincia de Zhejiang. Utilizó siempre el pseudónimo de "Mengchuang". Vivió como huésped honorable de varias familias de altos funcionarios, en Shuzhou, Hangzhou y Shaoxing.
Poeta de profundos pensamientos, tiene un lenguaje armonioso y un excelente ritmo. De sus 340 poemas, 120 tratan de amor, más que en cualquier poeta de la dinastía Song. Se le considera el gran autor de temas amorosos y el único poeta chino cercano al surrealismo antes del siglo XX. Su obra se recoge en la colección "Meng Chuang Ci" (cantos del sueño y la ventana).
Oigo el viento y la lluvia. Pasa la fiesta de los Santos.
Ensayo triste el modo de enterrar las flores
y es verde oscuro el camino del adiós frente a la casa.
Una rama de sauce,
una pulgada de amor...
Quedé borracho ante el frío de abril
y canta un pájaro en el sueño de la mañana.
Todos los días barro el suelo del quiosco en el jardín,
y me alegra el buen tiempo como antes.
Abejas amarillas cercan la cuerda del columpio,
y esa cuerda conserva desde entonces perfume de su mano.
Sé que no volverán
sus zapatillas bordadas con pájaros de amor
a impedir que el musgo habite el escalón de la noche.
24-oct-2008
POEMA A CARACAS
Se despierta Caracas
como una niña que lo sabe todo,
muchacha envejecida por sus propios sueños.
Antes de que el sol llegue a deslumbrarla
se lava las mejillas con agua de los montes,
se acicala de nube,
peina su miedo,
se pone un cinturón de soledad
y una camisa gris de multitudes
bajo el espejo místico del Ávila.
Y poco a poco marchará gritando
a la puerta del cielo de todos los pecados,
muy cerca del infierno de todas las bondades:
Los carros y la prisa, la vida, el alboroto,
su esperanza de azúcar,
su corazón de hierba,
sus manos de guayaba y de maíz,
su profesión de ciega centenaria.
Amar esta ciudad es casi
como amar el mundo:
cuesta trabajo pero es necesario.
(16-10-08, PH en la Urb. Miranda, Caracas)
Enrique Gracia Trinidad
02-sep-2008
BREVE NOTICIA POÉTICA
Quiero hacer público desde aquí mi agradecimiento al CÍRCULO DE ESCRITORES DE VENEZUELA que acaba de comunicarme su decisión de concederme la MEDALLA VICENTE GERBASI.
A veces uno se presenta a premios, como una forma de poder publicar, de recibir algún dinero por su trabajo de escritor (“Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.” dejó dicho el maestro A. Machado) y siempre hay componentes de vanidad, de orgullo, de búsqueda de un lugar dentro de tu entorno, de cierta notoriedad a veces necesaria para continuar en este raro oficio de empeñarse en escribir poesía... Pero cuando te dan algo que no buscaste y lo hacen porque han leído lo que escribiste, porque alguien generoso lo valoró como para proponer tu nombre, uno se siente agradecido pero confuso, alegre pero temeroso de no estar a la altura.
Si lo hace fuera de tu país, por muy hermanos en la lengua que seamos, la cosa adquiere tintes de sorpresa, casi de estupor.
“Por la calidad y méritos de la obra poética” escriben que me la conceden... Y al escombro de la vanidad le brotan los musgos y jaramagos de la incertidumbre: ¿Calidad? ¿meritos? ¿pero quienes tal dicen se lo han pensado bien? ¿No hay por ahí méritos y calidades mucho más notables y notorias? La confusión va de la mano del agradecimiento. ¡Ellos sabrán!
En fin, amigos, que intentaré estar a tono con su esplendidez. No diré que si me reconocen allí es porque “nadie es profeta en su tierra” porque aquella también es mi tierra, la de mi lengua, la de los que escribimos y leemos en el mismo idioma, la de los nuevos amigos a los que agradezco de corazón tanta generosidad.
En octubre acudiré a Caracas para pasar unos días, alrededor de la poesía y la amistad.
RESPONSABLES -SUPONGO-, MÁS O MENOS, DEL ASUNTO
Círculo de Escritores de Venezuela
http://literaturayvida.blogsome.com/
http://www.eviloria.com/
http://literaturayvida.blogsome.com/entrevista-a-carmen-cristina-wolf/
26-ago-2008
CRÓNICAS DEL LABERINTO
Este libro obtuvo el Premio Feria del Libro de Madrid, en su primera edición. Lo publicó la propia Feria, 1992, con prólogo de Juan Van-Halen
El jurado, de auténtico lujo, estaba compuesto por José Hierro, Rafael Montesinos, Claudio Rodríguez, Félix Grande, Fernando Beltrán, Juan Van-Halen, Eduardo Huertas y Carlos Arés)
Fue el libro con el que “volví a la vida” poética, que casi había abandonado desde 1973 cuando salió mi primer libro, “ENCUENTROS” que había sido accésit del Premio Adonáis. El porqué de tan larga y extraña ausencia, junto a otras historietas lo cuento en el prólogo de “CONTRAFÁBULA, POESÍA REUNIDA 1973-2004) (Sial, Madrid, 2004)
CRÓNICAS DEL LABERINTO se agotó en su día. Se encuentra completo en CONTRAFÁBULA” junto con mis otras ocho primeras publicaciones también agotadas.
Para adquirir : www.agapea.com
ALGUNOS POEMAS DE CRÓNICAS DEL LABERINTO
EL SEXTO DIA
Dios dibujó sus párpados con ocre de la tarde
y con un leve gesto de la mano
domesticó la sangre para siempre.
A partir de los últimos sollozos
de la nada
hizo nacer un corazón de bestia,
una espalda de arcángel desterrado,
una brizna de luz
en un caparazón de sueños y preguntas.
El dolor se hizo carne ensimismada
y comenzó la cuenta de los días.
«ESTÁN LOCOS ESTOS ROMANOS», DICE OBELIX
Las batallas las ganan los más fuertes,
pero no es importante ganar una batalla.
Lo que importa de veras
es jugar en el barro con los zapatos nuevos,
o acudir tarde a clase de francés
porque hoy no llueve.
Una vez puesta la bandera
en la torre más alta del castillo,
lo verdaderamente bueno
es comer palomitas frente al televisor,
rascando las orejas del perro de la casa,
y esperar a que llegue, sin más cuentos,
la hora de la cena.
"EPPUR SI MUOVE"
La ropa a veces, mientras duermo, se me marcha a la calle,
juega en parques lejanos y navega columpios,
siempre termina en algún bar
donde a los camareros, anfibios de fatiga, no les importa nada
que las últimas copas de la noche
resbalen por un cuello de camisa
que no lleva cabeza.
Suelen ser húmedas las calles,
por eso viene luego mi ropa destemplada, tose por el pasillo,
y me despierta,
cuenta extrañas historias de relojes
acudiendo a su cita con el tiempo de nadie. Casi nunca la entiendo.
Dice que hay un ilustre papagayo
que se mira las plumas en el borde afilado de las últimas luces.
Entre sueños me esfuerzo en regañarla,
le digo que no es hora de andar con cuentos raros,
que como tantas veces me quedaré despierto por su culpa.
como un niño más triste y más travieso que la luna
y se vuelve a dormir
en el respaldo de una silla.
UNA NIÑA DE AZUL CON UN PLUMIER DE PINO
Ha muerto en Conde Duque
una niña de azul con un plumier de pino.
Es una vieja estúpida la noche de Madrid, una mueca sin dientes que recuesta su rictus de sonrisa en las aceras.
A lo lejos,
detrás de tanta fiebre de tejados,
hay un jardín con úlceras, con hambre, que golpea el perfume de café,
la tos de una muñeca
que se perdió en el fondo de la tarde. Jeringuilla de plástico y mentiras.
Me subo el cuello del abrigo,
no hay nada que decir, poco que hacer. Fatiga.
Pasa un ruido descalzo de autobuses
que dibuja la sangre para fotografías de turismo.
Cerca quizás, para qué buscar lejos, hay alguien que se gana la piel tostada y limpia
con el pálido labio
de esta niña sin horas que cambiaba sus sueños por un grito en el brazo.
Me detengo a buscar por los bolsillos cualquier cosa,
un poco de tabaco, calor para las uñas,
refugio contra el miedo,
y esas muchachas tímidas pasan corriendo como siempre,
novias tontas que han de llegar a casa sin mirar las paredes donde todo se vende con rápida sonrisa.
Calle de la Princesa, veloz la luz, el aire, el agua que mañana llegará hasta la plaza.
Pero la niña azul no corre.
UN LIBRO DE MAYAKOWSKY
EN LA MESILLA CON UN FONDO DE BLUES
Ha descolgado su teléfono
pero ya no es capaz de recordar el número preciso.
La cortina se mueve dulcemente,
cadera de bordados que acaricia la luz tras la ventana.
A lo lejos
suenan las voces de los niños
que el otoño conoce por sus nombres. Huele a lluvia tranquila.
Su mano izquierda ha conseguido
marcar el número imposible. Hacía tanto tiempo...
Un hilo de sirenas, como siempre,
va cosiendo la tarde
para que no le cuelguen los harapos,
para que la ciudad no se deshaga como un muñeco antiguo.
Los pitidos son largos y monótonos,
melancólico blues que se riza en los cables de la desesperanza.
La prensa de mañana contará muchas cosas,
disputas de políticos, nuevos descubrimientos,
los últimos apuros del banquero de moda, asuntos importantes;
pero no habrá entendido
que la noche es un pájaro lleno de certidumbre,
que de nuevo «la barca del amor
se estrelló sin remedio contra la vida cotidiana».
Nadie cogió el teléfono.
La tristeza quedó junto al balcón abierto como una enredadera.
En el húmedo asfalto, un reguero de sangre
va dibujando poco a poco
el silencio.
CANCIÓN DE AMOR
La duda tiene nombre de mujer
con ojos tristes,
es hija de la luz y los espejos,
besa como jamás besó su hermana la certeza,
y a veces, por la tarde, se viste con un traje de alquitrán
y acapara la noche.
Es una puta descarada que nos sonríe por oficio,
una perfecta zalamera
de la que nos enamoramos
cuando por vez primera nos parece que ya somos poetas.
Luego siempre se encarga
de romper en pedazos el cristal del orgullo,
de hacer que se nos crispe la risa por venir.
Está loca,
se ha metido en mi cama con un ciego susurro
de besos de jengibre
y ha violado mis sueños más hermosos.
Despertaré mañana, estoy seguro, con resaca de noche malograda,
la voz entumecida
y una larga distancia respirando en mi boca.
Es para odiarla ...
pero la quiero tanto...
TERCERA CRÓNICA DEL GUARDIÁN
(El Hechicero)
"... Ma se senza ingiuria vostra io potessi fruirlo, rendetevi certo che saria in me quella letizia ch'essere in alcun uomo sia possibile." (Ludovico Ariosto, Il Negromante) (1)
El hechicero acaba su tarea,
acaricia su barba satisfecho
y sus labios se curvan en lánguida sonrisa
—la que debe tener todo alquimista que aprecie su trabajo—.
La luna se despide como un guiño
de los últimos juegos de la noche.
La lechuza es un bus que aún lleva luces
y susurra un final, como Louis Armstrong, de Jazz expresionista.
Recoge los papeles, guarda todas las fórmulas en verso
tras el aparador de palisandro
mientras un gato insomne y circunspecto,
con el lomo de azúcar y de miel, afirma silencioso
que él ya lo sabe todo
Va tapando los frasco uno a uno,
los matraces de esencia,
las redomas con uña de lagarto y ese polvo amarillo de mandrágora
que hace azules los sueños.
El horizonte empieza a recitar
una canción de cuna para la espalda de la noche.
Es hora de acabar los sortilegios,
que descanse el mercurio en su probeta y el ala de murciélago en el aire.
Los Rollings sustituyen al Cármina Burana.
El hechicero cuelga el mandilón,
se cambia de zapatos, deja su gorro frigio en un estante,
anuda su corbata de seda milanesa,
y se va a la oficina como todos los días.
(1) "...Pero si yo pudiera disfrutarlo sin ofenderos, estad seguros de que sería dueño de la mayor alegría que hombre alguno pueda poseer."
CRÓNICA DE LOS HÉROES
Uruk, donde los cedros abrigaban tu trono,
ya no existe.
La serpiente comió la verde rama de la inmortalidad
y nada ha vuelto a ser lo mismo.
Los héroes como tú no tienen una hazaña que llevarse a la espada.
Ulises está lejos,
se ha perdido en las islas olvidadas,
al norte del estrecho que las sirenas cosen con su canto,
y ahora es Indiana Jones quien regresa a su casa
silbando una canción de Tina Turner;
arañas hacendosas, en los techos del mundo, ven pasar su sombrero.
A Robin Hood le tiembla el pulso
y el Pequeño Gran Juan da clases de gimnasia
para artistas de Hollywood.
Aquiles, el aqueo, el de los pies veloces,
tiene artritis y tose con frecuencia, el talón le ha crecido,
y anda vendiendo vasos de cerámica
para turistas sudorosos.
Ahora es Superman el que más corre, el que vuela,
el que sujeta un mundo con sus manos
mientras Atlas se sienta en un banco del parque
para dar de comer a la palomas.
A Sanson le ha vencido Schwarzenegger,
al que incluso le pagan una buena fortuna por luchar con los malos
sin que le caiga encima un templo.
Guillermo Tell quedó para contar sus aventuras
a unos nietos que piensan en binario
y ya no le comprenden.
Conan, el gran cimerio; San Jorge y su dragón;
Sigfrido el valeroso, que también tuvo el suyo como tantos;
el propio Peter Pan, que al final ha crecido;
y tu amigo Enkidú,
y el mismo Don Quijote de la Mancha,
Todos los esforzados paladines de mi mesa camilla,
están haciendo cola
para ver si les dan el subsidio de paro.
Y es que los viejos héroes se han pasado de moda,
desconocen el flujo misterioso de los ordenadores
y dan siempre al botón equivocado.
Escucha, Guilgamésh, amigo mío,
deja que el mundo siga con sus horteras veleidades
y no le des más vueltas.
Sentémonos al sol, fuma de mi tabaco.
Sonreiremos.
ÚLTIMA CRÓNICA DEL GUARDIÁN
(En la Ciudad Abandonada, algún día del Tiempo Nuevo)
Para nadie este sol que adelgaza la tarde entre ventanas.
Sólo para la hormiga
que recita los salmos más antiguos.
Sólo para la araña de vientre milagroso
que hace de la liturgia su despensa.
Sólo para los juncos,
bebedores de ácido y fosfato.
Sólo para el gusano taciturno,
considerando siempre los pequeños asuntos de la tierra.
Para nadie la muerte dibujada en los muros asustados
de esta ciudad sin niños.
Sólo para la rata de los ojos enfermos
por los siglos de sombra.
Sólo para el zapato solitario,
mudo testigo de una estirpe
suicida.
Sólo para este polvo que dejó la locura,
monarca indiscutible de las calles,
sin dueño y sin futuro.
Sólo para este sucio laberinto con las cuencas vacías.
Sólo para mis manos, escoria enamorada,
que dejarán muy pronto esta tarea.
Para nadie.
08-ago-2008
POEMAS DE OCASIONES ESPECIALES
Muchas veces son poemas "de oficio", "por encargo" y eso entraña ciertos peligros poéticos; otras veces, aprovechas poemas que ya tenías y así suele ser mejor.
De muchos, no conservo ni copia ni memoria.
Pongo aquí algunos ya que, al menos, suelen ser variados y curiosos.
(Contra la violencia de género... contra el 11-M... a favor de los perros... sobre los toros... LA VARIEDAD ES MUCHA, ojalá os agraden.)
Poema con el que colaboré en la antología “FINAL DE ENTREGA, Antología de poet@ contra la violencia de género”En ella se incluyen ”...poemas de poetas españoles y de numerosos países como Italia, Francia, Estados Unidos, Irán, Siria, Marruecos o Latinoamérica., que exploran esta candente temática desde perspectivas muy diversas: desde la exaltación de lo femenino o la maternidad, a la crítica social más acerada...” (contraportada del libro)
Coordinado por Balbina Prior.
BUENA NUEVA
“Perdónalos porque no saben lo que hacen”
(Evangelio de Lucas, 23, 34)
No le digas a nadie tu nombre verdadero.
Escóndete, reniega de tu origen,
no vuelvas la cabeza.
Tu mundo se acabó ¿era tu mundo?
Sal a la luz. Hay luz, es clara y tibia.
Deja que la sonrisa te visite de nuevo.
Haz con el miedo el último gazpacho
y bebe a tu salud.
Pero no le perdones, porque sí sabe lo que hace.
Poema que figura en la antología"11-M: Poemas contra el olvido", para recordar los atentados de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, del 11-3-2004.
Editado por Bartleby, Madrid, 2004.
NO
No hay bandera que valga un sólo muerto.
No hay fe que se sujete con el crimen.
No hay dios que se merezca un sacrificio.
No hay patria que se gane con mentiras.
No hay futuro que viva sobre el miedo.
No hay tradición que ampare la ignominia.
No hay honor que se lave con la sangre.
No hay razón que requiera la miseria.
No hay paz que se alimente de venganza.
No hay progreso que exija la injusticia.
No hay voz que justifique una mordaza.
No hay justicia que llegue de una herida.
No hay libertad que nazca en la vergüenza.
Poema con el que colaboré en la plaqueta “LOS TESOROS DEL AGUA” realizada a todo color por el Pabellón de la Unión Europea en la Exposición Mundial de Zaragoza 2008
Colaboraron varios poetas. La edición se hizo trilingüe, en español, inglés y francés. junto con unas magníficas fotografías de Miguel Ángel García.
Se nos sugirió a cada poeta un aspecto relacionado con el agua y se nos pidió que incluyésemos en los poemas la palabra agua y la palabra Europa.
BRINDIS
Aquel hombre del norte alzó su vaso
y brindó sin dudar por el futuro.
Alguien dijo: — Con agua te aseguro
no se debe brindar, con vino acaso...
— Con agua —insistió—, sí, no es un mal paso
brindar con este líquido tan puro
que nos sobra en Europa y es tan duro
conseguirlo en el sur donde es escaso.
Brindar y luego repartir a manos
llenas, de norte a sur, de sur a norte:
Esto es progreso, así somos humanos.
Para todos el agua y que no importe
ni el idioma ni el dios ni la frontera,
ni la sed ni el color ni la bandera.
Para ver la plaqueta completa (fotos, poetas, idiomas, etc.)
Poema con el que colaboré en la antología “VIDA DE PERROS”
En ella se incluye un buen número de poetas de todas las procedencias, con poemas dedicados a esos compañeros inseparables de los seres humanos que son los perros.
Editó: “Ediciones del 4 de agosto” ( http://www.4deagosto.com/ ) junto con Editorial Buscarini. Colaboró la Asociación Protectora de Animales de La Rioja y otras mucha entidades públicas y privadas.
Organizó la edición: Diego Marín diegomarina@gmail.com
EL ÚLTIMO PASEO
“Y seguirá Sabina cantando por el fondo del pasillo,
por donde aún parece que respira mi perro, (todos saben,
o deberían saber, que Nico se murió hace ya algunos meses
de la inyección más dulce que encontramos)”
(E.G.T. De Crónicas del laberinto, Madrid, 1992)
Vamos a dar el último. Despacio, muy despacio.
Ni mi dolor ni el tuyo tienen prisa.
Hoy no conquistaremos un castillo
ni saldrá la vecina del primero
para decir “¡qué guapo! ¿es policía?”
Esta mañana pálida no se va a señalar en las agendas.
Esta crónica no saldrá en la prensa.
Te duele todo, ya lo sé, y a mí ¿qué te has creído?
Es el último juego nada más, disfrútalo aunque hiera,
la última pirueta ya sin fuerzas,
el último ladrido, la última ocasión.
Porque ya no podemos, porque ya...
Poema incluido en un Congreso Médico sobre las Lágrimas. Sé que se editó en un póster de gran tamaño, en el Palacio de Congresos de Madrid, junto con otros poemas que nos pidieron a distintos autores. La cosa tiene su encanto
RESISTIR
Nada hay tan fuerte
como una lágrima que, azul,
levanta el vuelo
al despegar del dorso de la mano
que la arrancó del rostro.
El aire se estremece, las orillas del mundo
se alejan
en el momento inmóvil de ese vuelo.
Y una tremenda multitud de pájaros
surca la altiva frente
que rechazó la calma y se enfrentó a la vida.
(Poema del libro “Crónicas del Laberinto”. Aparece en “Contrafábula, poesía reunida 1973-2004)
Este poema me lo solicitó Enrique Barrero, Presidente del Ateneo de Sevilla para la antología “Homenaje a la FIESTA DEL SONETO” (Sevilla, 2006) http://www.ateneosevilla.org/
Alguien perdió mi envío (realizado dos veces) y el poema no apareció en la antología. Sé de algún poeta susceptible que hubiera hablado de “manos negras”. No es mi caso. No aparecí por algún error y punto. ¡Qué le vamos a hacer! Sí me hubiera gustado estar junto a los amigos y buenos poetas que aparecían allí.
El poema de tono humorístico tiene la peculiaridad de llevar como cita otro soneto de mi amigo Luis Alberto de Cuenca, al que contesto con el mismo humor con que él escribió el suyo (¡dos sonetos por uno, oiga!)
SONETO APÓCRIFO DE UNA VECINA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA, HARTA DE CONSPIRACIONES DE OPERETA EN SU DESCANSILLO
NUESTRA VECINA
(A Javier del Prado)
Tiene, Javier, nuestra vecina un talle
que resucita a un muerto, y unos ojos
que derriten el plomo y dan antojos
a quien se los tropieza por la calle.
Hay que trazar un plan que no nos falle
para descerrajarle los cerrojos
y pasear en triunfo sus despojos
cuidando hasta el más mínimo detalle.
Tú en el portal y yo en el descansillo,
siempre al acecho, cristalina media
velándonos la cara y un cuchillo
afilado. Si Dios no lo remedia,
de la vecina haremos picadillo
y de un cuento vulgar una tragedia.”
(Luis Alberto de Cuenca)
Menudo vecindario me ha tocado
en suerte. No me explico cómo puedo
salir del ascensor, bajar sin miedo
la escalera, si un tal Javier del Prado
y un poeta famoso y descarado
andan urdiendo planes con denuedo
para hacerme escabeche. Y lo hacen quedo,
huidizo el cuerpo, el rostro enmascarado.
En el portal ocultan su colmillo
acechando el palmito de mi menda
y dicen que han de hacerme picadillo.
Mujer al fin, decido la contienda:
No hagáis más el canelo en el pasillo
y pasad a mi casa que hay merienda.
Este poema lo envié al Aula de Cultura La Venencia, de Santander, desde la que Salvador Arias me pidió un poema de ambiente taurino para una antología.
Parece que está publicado el libro ANTOLOGÍA POESÍA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX, (2003) con 239 poetas pero que no me incluyeron. En breve saldrá una edición corregida y aumentada en la que sí aparezco.
Mucho me temo que el poema es más a favor del toro que taurino: Un toro que se finge cojo para librarse de la lidia y que sale “sonriendo” de la plaza para terminar montando vacas en el campo, no sé si puede agradar a los amigos del “arte de Cúchares”
No puedo negar mi admiración por la plasticidad de ciertos aspectos de las corridas de toros, que disfruté en su día, pero con el tiempo me he separado de ese mundillo. Eso sí no soy un activista.
EL TORO COJO
(Porque alguien dijo un día que la sonrisa
es un atributo únicamente humano)
No tuvo que medir su corazón
contra una virgen de tabaco y oro
en la arena de un mayo casi fiebre.
No tuvo que morir bajo la sombra
ciega de gritos y pañuelos ciegos,
a volapié del sueño y el delirio.
El ritual siguió sin que su sangre
fuese espejo de música y metal.
Hecho como un soldado negro y fuego,
no hubo estéril batalla que librar,
no fue gloriosa la ocasión ni tuvo
la muerte tiempo para urdir su encaje.
Hecho como un esclavo de la gloria
para una ley de agónicos instintos,
no enfrentó su coraje oscuro y firme
a la llamada de su juez de acero.
Hecho como una estatua de la tarde,
no tuvo que inclinarse ante la astucia
ni humillarse dolido ante el engaño.
Su pecho trenzó el aire unos instantes
por aquella prisión de túnel rancio
y fue a buscar la libertad fingida
sin agua ni paisaje ni horizonte.
Vieron entonces todos cómo andaba,
pese a tanta hermosura, torpe y cojo.
Y alguien le reclamó por su apellido.
Su casta le valió para volver
de macho en otro campo sin banderas.
Hay quien dice que al paso de salir,
mansamente escoltado por cabestros,
dejaba poco a poco su cojera
y una sonrisa humana y maliciosa
se reflejó en la puerta de chiqueros.
Este soneto lo hice a petición de mi buen amigo Juan Ruiz de Torres, con ocasión de una cena que coincidía con una fiesta de Difuntos, en plan “aquelarre” poético.
Se nos pidió un poema de aspecto gastronómico.
También se lo envié a la escritora mexicana Dana Gelinas, que preparaba una antología de “poemas gastronómicos”. Desconozco si el proyecto llegó ya a buen puerto.
ARTE CULINARIO DEL AQUELARRE
Unos gramos de flor de manzanilla,
algún hueso de santo o un colmillo
de hereje o de zorrona, un higadillo
de cornudo feliz a la parrilla,
aliñados con sal, ajo y guindilla,
y regados con sangre por vinillo,
son pitanza que mata el gusanillo
a brujos y comadres de escobilla.
Mas tú en esa bazofia sé discreto,
déjala para amigos del ojete
del cabrón nigromántico y paleto.
Que socorran tus hambres un filete,
un buen potaje, gambas o chuletas,
y manda el aquelarre a hacer puñetas
Poemas, más o menos epigramáticos, publicados en la antología “VIGENCIA DEL EPIGRAMA” editada en México, 2006, Ediciones Fósforo edicionesfosforo@yahoo.com.mx
ISBN 970-94427-1-6
Antólogo: el poeta Héctor Carreto.
Aparecen en la antología una espléndida muestra de poetas mexicanos y del resto de los países hispanoamericanos, y junto a ellos estamos cuatro españoles (José Verón Gormaz, Enrique Badosa, José María Álvarez y yo mismo)
Aquí aparecen los poemas que seleccionó de entre los míos Héctor Carreto.
SI TÚ NO ESTÁS
A Andrea Navas
El Paraíso debe estar vacío.
Si tú no estás, quién va a querer estar.
Sé que andan de tertulia por la puerta,
incluso Dios mira el reloj y fuma
y se hace el remolón hasta que llegues.
Entonces todos entrarán de golpe.
CONSEJO MALVADO
Imitar a Li Po es sin duda elegante:
escribir unos versos y hacer con ellos barcos de papel
que la corriente del río se lleve poco a poco..
Exquisito, sin duda,
pero procura tú ser cuidadoso
y guardar lo que escribes,
que bastantes basuras se arrojan a las aguas.
LA ULTIMA DAMA
Cuando la muerte tiene ganas de jugar
no hay quien la aguante.
Hace trampas,
se pone impertinente,
salen diez reyes por baraja y todos para ella.
Es la mujer de hueso más fullera
que he conocido nunca.
Y lo peor
es que no necesita hacernos trampa
para ganarnos la partida.
FIDELIDAD
¿Que por qué sigo aquí?
Porque en amor quien ama menos, manda,
y no quiero dejarte hecha unos zorros,
sin tropa a quien mandar.
Así que yo me quedo
para recibir órdenes, cariño.
ME DICES QUE HAGA UN VERSO PARA TI. AQUÍ TIENES DOS
Qué voy a saber yo de lo que quieres
si a penas sé qué es lo que quiero yo.
EPIGRAMA-SOLEÁ
Hijo mío, mientras creces,
que no te engañe la vida
y tú engáñala si puedes.
CIUDADANO KANE (Orson Welles)
Vendo trineo de madera
en el que fui feliz hace mil años.
Lo demás que lo quemen en pública subasta.
Rosebud,
Rosebud,
Rosebud,
¡zas!
Poema enviado para una ANTOLOGÍA SOBRE LAS ESTACIONES DEL AÑO
preparada por el escritor peruano Leo Zelada.
En este momento debe faltar poco para publicarla.
Leo Zelada es hombre de múltiples iniciativas y escritos.
PARTE METEOROLOGICO
La primavera tiene buena fama,
pero el otoño saca las uñas como el oro,
y en octubre
la esperanza es un tibio corazón
lleno de vino.
Los días son de porcelana,
pequeños y esmaltados,
con una línea roja al final de la tarde.
No dejen de ponerse una bufanda
para abrigo de sueños.
Pasaremos ahora a nuestro informe deportivo...
(Y me quedé mirando a la pantalla
como si fuese tonto)
(Poema incluido en Contrafábula, poesía reunida, 1973- 2004)
02-ago-2008
TERTULIA-TALLER DE POESÍA 08-09
ENRIQUE GRACIA TRINIDAD
Ya hay calendario para 08-2009
Se celebrará siempre en lunes.
Cada sesión estará abierta entre las 19 y las 22 horas
Los asistentes podrán permanecer las tres horas,
o llegar y marcharse según les convenga.
Podrán traer un poema propio
a ser posible que no supere una página
(siempre con mínimo de 10 fotocopias)
o, en su defecto un microrrelato
con un máximo de 10 ó 12 líneas
(también con sus fotocopias)
Sept: 22
Oct: 6 — 20
Nov: 3 — 17
Dic: 1
2009
Ene: 5 — 19
Feb: 2 — 16
Mar: 2 — 16
Abril: 6 — 20
May: 4 — 18
Jun: 1
Los últimos lunes de mes siempre se recomendará asistir a la sesión correspondiente de POETAS EN VIVO, en la Biblioteca Nacional.
Cualquier cambio o actividad especial será indicado en su momento.
91 74715 47
ó
31-jul-2008
POESÍA SOBRE POESÍA
A Juan Van-Halen
Escribir para un tiempo
en el que no estaremos para nadie,
y en el más favorable de los casos
seremos una máscara de polvo
maquillando los libros de alguna estantería.
Escribir para un siglo, si es que llega,
menos oscuro y torpe que este siglo.
Dejar impresa la memoria:
papel, disquetes, vidrio, cerámica esmaltada,
ámbar, cuarzo o moléculas de gas.
Hacer que las palabras naveguen al futuro
como si fuesen barcos de papel
que sobrevivan hoy a su naufragio.
Escribir por si alguien, algún día,
tiene un dolor de corazón idéntico
o sufre una alegría semejante.
(Del libro Siempre tiempo)
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
http://www.agapea.com/
PINCHAR EN http://www.agapea.com/buscar/buscador.php?idc=&texto=Enrique+Gracia+Trinidad&x=16&y=8
COMO ROPA TENDIDA
En un poema hay que extender la vida
al viento, al sol de la mañana,
a la vista de todos
como ropa tendida en el alambre.
Una pizca de vida es suficiente,
la camisa de un sueño, por ejemplo,
o el mantel de las últimas derrotas
o aquel pañuelo
que es como un resto de niñez, tan blanco,
tan diminuto, tan herido.
Los versos, hechos sangre, piel o músculo,
bien cogidos con pinzas, agitándose
en medio de los patios, a la luz,
como banderas sin ejército.
Así tienen sentido
Del libro Todo es papel.
Editorial Aguaclara, Alicante ISBN: 84-8018-220-2
http://www.agapea.com/
ARTE CISORIA
(Con agradecimiento a Enrique de Villena) (1)
Quisiera hacer un verso con filo de cuchillo para cortar el pan. Algo daga de asalto, como el hacha sin culpa de un verdugo que no encontró otro oficio.
No un verso sanguinario sino un verso certero, afilado y agudo para tajar, hendir, abrir sin pausa, rajar sin detenerse.
Un verso que en silencio haga trizas el aire, desnude la razón, abra en canal, despiece, penetre sin cesar, hiera lo que hay que herir.
Verso para cortar tan diestro y tan exacto como lo quiso aquel juez de Venecia: "¡una libra de carne! ¡ni una gota de sangre!"
Eficiente navaja que separe las horas, su distancia, el papel donde anidan los versos que son grieta, raspadura, arañazo en la espalda de la vida que se aleja sin tregua.
Un verso como el filo de una hoz con sus hambres de mies y rama seca, curvilínea guadaña puntiaguda.
Quiero decir espada para escena de cine (no me digáis que es falso, lo sé, pero ¿quién sabe?)
Verso, cuchilla ciega, para cortar el pan, o la carne, o el tiempo.
Del libro Siempre tiempo.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
http://www.agapea.com/
(1) Enrique de Villena (1384-1434), interesante polígrafo, siempre rodeado por la leyenda, merece nuestra gratitud por haber escrito uno de nuestros primeros libros de “técnica” poética titulado Arte de trovar. Hombre culto medieval, fue a un tiempo un humanista del prerrenacimiento. Además de interesantes traducciones clásicas y libros curiosos sobre astrología y magia, escribió también nuestra más antigua obra sobre el arte culinario, a la que hace referencia este poema: Arte cisoria o Tratado del arte de cortar con cuchillo.
PARA MAÑANA EL SILENCIO
Cuando ya no se pueda resistir tanta palabra inútil,
cuando la pesadumbre de la Historia nos destroce la lengua,
y amenace este peso con hundir las bodegas del tiempo,
escribiremos versos con aire solamente,
con el suave murmullo de las aguas de abril y la sonrisa.
Daremos fe tan sólo
del vuelo silencioso de las aves.
Del libro Crónicas del laberinto.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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PAPIROFLEXIA
Escribir es doblar el infinito
como una hoja de papel se dobla
para que nazcan pájaros, naveguen
barcos sobre la mesa, giren locos
molinos y discurran las tartanas
cargadas de angulosas pajaritas.
Papel, papel, papel...todo es papel
sobre el que duerme acurrucada y sueña,
en un pliegue sin fin, la soledad.
Del libro Todo es papel.
Editorial Aguaclara, Alicante ISBN: 84-8018-220-2
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PALABRAS
Nativo de las islas del silencio,
aprendí las palabras como aprenden
los niños a jugar: a todas horas.
Primero eran hablar por no callar,
vuelco del corazón imaginario.
Luego empezaron a llegar sin cita
previa, sin darme tiempo a reclamarlas,
por su cuenta, a deshora, roncamente.
Desde hace tiempo —ya perdí la cuenta—
vienen y van cuando ellas lo deciden,
no basta convocarlas o tener
una agenda que marque los momentos
en que nos dispondremos a escribirlas.
Su osadía y mi falta de paciencia
se llevan mal y el juego ya no es gozo.
Las palabras me hicieron insolente,
nacieron para el llanto y para el grito
y se quedaron en mi voz clavadas
como la luz que son, como la fiebre
que terminan por ser, como la sangre.
Del libro Todo es papel.
Editorial Aguaclara, Alicante ISBN: 84-8018-220-2
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(NOTA VIII) RÉQUIEM
Valga para los versos de la luz, de la sombra también pues son fatiga de lo mismo.
El claroscuro es la razón, más aún, el salmo, el sortilegio, el conjuro que asigna a la palabra su color de maíz y su perfil de aceite.
Del mestizaje de la luz y de la noche nace ese mínimo temblor, perfecto acoso que respira tras el papel en blanco.
Y para la pureza es este réquiem.
Del libro Historias para tiempos raros.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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VALE, AMICI
A Edu, que empieza a escribir
La poesía es la incómoda palabra.
No te engañes, poeta ¿qué pretendes?
¿que te perdonen lo que escribes?
¿que el lector, obligado a descubrir
en tu voz lo más hondo de su voz,
te lo agradezca?
No abrirá tus páginas,
no dejará que le inficione
tu lengua venenosa. Está prohibido
sacar los sentimientos a la calle,
esgrimir emociones,
modos distintos de mirar el mundo.
Ejerce tu pasión como un proscrito
que no eres otra cosa cuando escribes.
El mundo es más de lo que dicen, más
de lo que vemos, más de lo que quieren
que miremos. Es mucho más, lo sabes.
Di lo que tengas que decir y dilo
sin disculparte por hacerlo. Y vale.
Del libro Todo es papel.
Editorial Aguaclara, Alicante ISBN: 84-8018-220-2
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"...SOBRE LA NIEVE DEL PAPEL LA FRÁGIL LINTERNA MÁGICA...»
(Ch. Baudelaire. Los Paraísos Artificiales)
Hoy trabajó toda la tarde,
mejor dicho, dejó pasar las horas
con las manos encima de la mesa, libros, papeles,
polvo,
y un estúpido gesto entre los labios.
Fuera pasaron ángeles de cuero
sobre motocicletas imposibles,
las alarmas gastaban el silencio sin que nadie acudiera,
inútilmente,
el paisaje quedó como un cárdeno toro,
como el mensaje de una cita en un contestador desenchufado.
La noche cruzó a nado su distancia de sueño
y terminó de dibujar el toro, negro zaino, cornígero de luna.
Los ángeles dejaron que las motos
brillasen a la puerta de los bares.
También sonó el teléfono dos veces.
Sin conectar la luz, sigue frente al papel,
con la vista clavada en el remache
de una carpeta azul como sus ojos,
como el cristal de todas las ventanas
con un televisor tras la cortina.
Enciende su mechero para fumar el último cigarro
y por unos instantes
las hojas le sonríen con un miedo amarillo.
Pero no cambia nada.
Y es que no basta con sentarse delante de la mesa,
con decirse que hoy tiene que salir
un poema perfecto.
Del libro Historias para tiempos raros.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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LAS PREGUNTAS SON PARTE DE ESTE OFICIO
Y permitidme ahora una pregunta.
¿Por qué no puede ser este poema también un sacacorchos?
¿Alguien prefiere únicamente los pétalos de rosa?
Me parece que han sido dos preguntas...
¡Y qué más da!
Subisteis al estrado mi palabra
para luego acusarme de ser un charlatán de feria,
de interrumpir con voces disonantes
la tela de Penélope que os sirve de argumento.
Alguien dirá también que hago discursos con ventaja,
que juego con el aire como un inútil pájaro
que hace temblar la piel de la mujer,
soñando con batallas sedientas y culpables.
Podría arrepentirme de no ser
poeta de sonajas y abanicos, debería sentir
que mi garganta
no tenga el limpio soniquete de la fiesta del mundo.
Pero no me es posible,
mi susurro es el grito de coraje de los desentonados.
Creo que debería seguir con las preguntas.
¿Es que no vale el agua lo mismo que la sed?
¿Es que no tiene el pájaro su sitio, por derecho,
en la asamblea lícita del agua?
¿Puede el canto del hombre ser tan sólo un adorno
frente a tanta locura?
¿No tiene sed el charlatán
lo mismo que el guerrero o la mujer de blanco de la feria?
¡Basta ya de preguntas!
Del libro Crónicas del laberinto.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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ANUNCIO POR PALABRAS
A Luis Alberto de Cuenca
"Para negocio sin futuro,
es urgente encontrar hombre o mujer
de edad indefinida, consciente, solidario
y experto en soledad.
No importa la presencia.
Que conozca palabras para versos sublimes.
Preferible experiencia de silencio.
No se tendrán en cuenta referencias.
Salario a convenir, será muy poco,
incentivos en caso de suicidio,
y un puesto asegurado en la oficina del olvido.
Absténganse personas con algo que perder o buen futuro.
No llamen por teléfono, no hay nadie.
Escriban sin demora
al primer apartado de correos de la necesidad,
o a cualquier laberinto,
que aparezca en el libro de sus sueños."
Del libro Historias para tiempos raros.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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TERCERA CRÓNICA DEL GUARDIÁN
(El Hechicero)
“... Ma se senza ingiuria vostra io potessi fruirlo, rendetevi certo che saria in me quella letizia ch'essere in alcun uomo sia possibile." (Ludovico Ariosto, Il Negromante)
El hechicero acaba su tarea,
acaricia su barba satisfecho
y sus labios se curvan en lánguida sonrisa
—la que debe tener todo alquimista que aprecie su trabajo—.
La luna se despide como un guiño
de los últimos juegos de la noche.
La lechuza es un bus que aún lleva luces
y susurra un final, como Louis Armstrong, de Jazz expresionista.
Recoge los papeles, guarda todas las fórmulas en verso
tras el aparador de palisandro
mientras un gato insomne y circunspecto,
con el lomo de azúcar y de miel, afirma silencioso
que él ya lo sabe todo
Va tapando los frasco uno a uno,
los matraces de esencia,
las redomas con uña de lagarto y ese polvo amarillo de mandrágora
que hace azules los sueños.
El horizonte empieza a recitar
una canción de cuna para la espalda de la noche.
Es hora de acabar los sortilegios,
que descanse el mercurio en su probeta y el ala de murciélago en el aire.
Los Rollings sustituyen al Cármina Burana.
El hechicero cuelga el mandilón,
se cambia de zapatos, deja su gorro frigio en un estante,
anuda su corbata de seda milanesa,
y se va a la oficina como todos los días.
(1) "...Pero si yo pudiera disfrutarlo sin ofenderos, estad seguros de que sería dueño de la mayor alegría que hombre alguno pueda poseer."
Del libro Crónicas del laberinto.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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CONTRA POÉTICAS ILUSAS
Un verso es siempre una aventura,
un juego peligroso
en el que acabas derrotado.
Crees terminarlo y de repente
no es tuyo, es algo ajeno, extraño, vivo,
pide otros versos para no estar solo
y parece que nunca se da por satisfecho.
Del libro Siempre tiempo.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
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SIC TRANSIT POÉTICA
Escribir un poema es confundir al tiempo,
engañar al misterio,
hurgar en esta herida
que cicatriza mal aunque es júbilo a veces.
Las palabras se evaden, navegan solitarias
al borde del papel que es el borde del mundo.
Las palabras renuncian a su cuerpo infinito,
aparecen extrañas a su propia textura.
Sin saber qué hallaremos, perseguimos la idea
en medio de la nada, como persigue el ciego
el tacto de los rostros, el aliento, el sonido.
Las palabras, más huérfanas que nunca, se desnudan,
son ruina descarnada, gesto, prisión hermosa,
laberinto en que el tiempo se pierde para siempre,
no alcanza a consolarnos, sangra más que respira.
Acabado el poema, es posible morir.
Guarde el verso la vida bajo su firme lápida.
Que la palabra quede como un bello cadáver.
Del libro Siempre tiempo.
Incluido en Contrafábula (poesía reunida, 1973-2004) Editorial Sial
http://www.agapea.com/
29-jul-2008
TIEMPO DE APOCALIPSIS

Libro que no fue nunca publicado de forma independiente, sólo figura completo en Contrafábula (mi poesía reunida 1972-2004) publicada en SIAL Ediciones, y aquí
NOTA PREVIA
Para cualquier lector será evidente que este libro, a pesar de su título y sus citas, no es un libro de contenido religioso. Las únicas relaciones que podrían atribuírsele en este sentido son que cada poema se basa en citas del Apocalipsis y se ambienta en dicho texto y en otros de la Biblia, también, que la estructura poética tiene un cierto aire que puede recordar lo “bíblico” por el tono, las repeticiones, las imprecaciones, etc. No entraré en otras relaciones de orden psicológico que pudieran hacer expertos en la materia, serán tal vez debidas a la educación clerical de mi juventud.
En las citas no se sigue el orden del texto apocalíptico. La secuencia de los poemas se ha establecido sólo en atención a sí mismos y a su posición en el conjunto.
Las ediciones utilizadas para citas y referencias fueron la española de la Biblia de Jerusalén (1975), Nuevo Testamento (Nácar y Colunga, BAC 1965), y Nuevo Testamento basado en la antigua versión de Casiodoro de Reina (1569), revisión de Cipriano de Valera (1602) y otras, en edición de 1966.
Contra lo que parece habitual en un libro de poesía, hay un grupo de notas, elaboradas durante su confección. No se trata de aclaraciones poéticas, extremo que considero innecesario, sino de simples referencias bibliográficas.
El libro estaba terminado hacia 1994. Su contenido, ajeno a la religión para los religiosos y entroncado en lo religioso para los contrarios, ha resultado siempre inadecuado para los criterios de unos y de otros. Posiblemente, poco hay que me satisfaga personalmente tanto como ese “estar en medio de nada”.
Estas circunstancias, y su extrañeza como texto poético, me llevaron a incluirlo en mi poesía reunida Contrafábula (poesía reunida 1973-2004) editada por Sial Ediciones (para adquirir: http://www.agapea.com/ )
"...porque el tiempo está cerca."
(Apocalipsis, 1.3) (*)
(*) Como esta, todas las citas que encabezan los poemas, pertenecen al texto del Apocalipsis, por lo que no se repite esta palabra, indicando tan sólo la numeración de capítulo y versículos.
"Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se hizo
un silencio en el cielo, como de media hora" (8.1)
I.
EL SILENCIO HA CRECIDO Y ESTA SOLO.
Buscaremos la risa de los niños
y no la encontraremos,
ese leve chasquido de las hojas
pisadas en los parques,
un susurro del sol en nuestro rostro,
el perfecto latido
que hace dormir la mano sobre el pecho,
ese temblor de azúcar y de sangre
que se esconde en los besos de la sombra.
Será búsqueda inútil,
tiempo desvencijado en los oídos.
Dormirán la canción,
los gritos de terror y la blasfemia,
el violín y la flauta, la cuchara,
el llanto de la mar contra la tarde.
No sonarán las copas ni el vino de las copas,
ni el viento en las ventanas, o la lluvia,
ni la tenue palabra de los enamorados.
No acudirán las órdenes al rostro
ni el grito a la garganta.
Durante el plazo estipulado
no se oirá al mercader,
estará mudo el padre de la patria,
volarán las canciones de cuna y las baladas
al país de los sueños,
y todos los relojes
contarán sin hablar treinta minutos.
Hasta la voz de Dios cumple el silencio.
"... su rostro, como el sol cuando brilla con toda su fuerza." (1.16)
"...Tocó el séptimo Angel..." (11.15)
II.
SI NO ENCENDEMOS ESTA LUZ
que se refugia en nuestros huesos,
no sobreviviremos,
no estaremos de pie cuando se escuche
la séptima trompeta.
Esta luz en las manos, como un salvoconducto, (1)
como coraza contra el odio,
como un gozo que salve de la cólera
lo que aún queda en los ojos
de los niños que fuimos.
Esta luz como pluma del águila que escribe
su apócrifa verdad,
esta luz sobre el ciego que destruye su tierra
sobre el estiércol de los lobos,
sobre nuestra cintura desangrada
por la aguja del tiempo.
Si dejamos la llama con su negra capucha,
si la guardamos en el arca,
no será suficiente el santuario. .
Si la escondemos bajo el lecho
no servirá para esconder
las pesadillas.
Porque no hay nada oculto que no haya de saberse. (2)
Esta luz es incendio,
debe de serlo, inagotable, y abrasarnos las manos,
y ser como palabra que se grite en el viento
de todas las terrazas,
que nos deje la boca
como el cielo de abril,
como un poco de amor en mitad de la tierra.
"...Venid, reuníos para el gran banquete, para que comáis carne de reyes, carne de tribunos y carne de valientes, carne de caballos y de sus jinetes, y carne de toda clase de gentes, libres y esclavos, pequeños y grandes..." (19, 17-18)
III.
HAN DISPUESTO LA MESA,
comed hasta que el vino os devore los labios,
hasta que la ceniza sepa a carne,
hasta que del combate sólo queden
los despojos de azufre
que hacen yermos los campos.
Mil diademas coronan la cabeza de Fiel, (3)
y él es quien nos prepara la mesa del banquete,
¿dónde habéis visto un servidor
más honorable?
No dejéis de comer, que nada sobre
para los herederos de la tierra,
para el insecto silencioso,
para la rata confundida
con el barro y la muerte,
para las piedras del olvido,
para las patas de la araña,
para esta ruina triste que adelantan los ácidos
y el grito. .
Venid hasta el banquete que ha dispuesto
la locura de plástico del hombre,
la ceguera de todos los que piensan
que habrá un mañana fértil
sobre tanta miseria.
Venid,
comedlo todo,
acabad con la carne y con la sangre,
que no descansen las migajas.
"... Id y derramad sobre la tierra las siete copas del furor de Dios."
(de 16.1 a 16.19)
IV.
EN SIETE COPAS SOLO
caben el vino y el furor,
la sangre que los ríos llevan entre sus aguas
para que la bebamos como llanto.
Y al volcarse la sexta copa el Éufrates
cayó herido de muerte,
corrió el polvo en su cauce hasta el Harmagedón. (4)
Esa es la historia.
Hubo antes otras muertes, otras copas doradas
que fueron derramando
la vergüenza de Dios y de los hombres.
La primera en la tierra
para dolor de aquellos que llevasen
la marca de la Bestia, (5)
la segunda en el mar,
donde se vino abajo la esperanza,
otra más en los ríos y en las fuentes
donde empieza la cuenta de la sangre.
La cuarta copa asesinó el ozono
y el sol nos abrasó hasta los cimientos.
Fue mucha luz entonces
para tanta ceguera.
Cuando la quinta copa
dejó a oscuras el trono del Dragón,
supo el dolor su nombre
aunque no fuera nuevo para nadie.
De la sexta no quiere el corazón
dar más noticia.
La última copa fue un pájaro herido
que pasó por el aire como un trueno,
como la soledad,
como la muerte.
Llegó el tiempo del grito,
las horas de la ruina y la esperanza
vendidas en hermosos
envases de cartón plastificado.
Todo quedó dispuesto
para alterar la ruta de los sueños.
Tiempo de la rueda,
cambio que tiene vientre de círculo y de esfera,
giro sin párpado o saliva,
beso desconocido.
Se derrumbó la cúpula del cielo
y un hombre rezó a Dios una blasfemia.
"...y que tienes nombre de vivo, pero estás muerto." (3.1)
V.
HAY QUE SABER SI ESTANDO VIVOS
se cumple el ritual con suficiencia.
Saber si basta con estar
a este lado del tiempo,
en esta campanada del reloj
que hace que nuestra sangre sobreviva.
Es preciso
averiguar si nuestro nombre
resuena en el estruendo acorralado
de las alas del tiempo,
si tantos nombres uncidos al yugo de los labios
tienen más importancia
que una tela de araña en un rincón del mundo.
Debemos descubrir si estamos muertos
y nos sueña un planeta fatigado
cabalgando su espalda:
quinto caballo de color de sombra
que se llama Dolor,
Penumbra,
Potro de la Locura y Desaliento.
Debemos ensayar la contraseña,
averiguar el nombre exacto
que se escribe en la frente,
por detrás del cabello,
en las encías. (6)
Hay que saber
si las llaves de piedra del infierno
abren de igual manera
la aventura sin red y sin aplauso
de nuestro corazón de porcelana.
"¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666." (13.18)
VI.
ES ESE NUMERO SALVAJE
el que nos ha dejado el sueño
como un sabor estremecido,
como la risa extraña y silenciosa
que hace nido en el vientre del amor
y echa a volar de madrugada.
Enloquecida cifra,
seis,
tres veces seis, nueve invertido
en el espejo,
rizos que caen por la mejilla virgen
amenazando la pregunta,
dando belleza al cuello triste,
amando la locura.
Sello de Salomón, estrella de David,
arcano enamorado. (7)
Número que se graba a fuego lento
en medio de la frente,
detrás, bajo el cabello,
cerca de la frontera de los sueños.
Marca de Golem. (8)
Grito que se repite, miedo.
Bestia que ataca al corazón,
clava las uñas,
duele.
Emblema de la bestia que precede a la Bestia, (9)
con su aliento de muerte
para dar la vida,
con su triunfo de espada
sobre ricos y pobres, esclavos y señores.
Número de la Bestia,
sangre que llega y cerca
estas horas sin trigo,
estos instantes,
que amenaza con una sombra oculta
detrás del corazón,
en el más íntimo escondrijo
que inventamos de niños
y olvidamos luego.
Número de la Bestia, sangre que se aproxima.
Pero es el número de un hombre.
"Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, del lado de Dios, ataviada como una esposa que se engalana para su esposo." (21.2)
"El que hablaba conmigo tenía una medida, una caña de oro,
para medir la ciudad." (21.15) ( 21 completo y 22.1-5)
VII.
Y TODO SE MIDIO
para que no sobrase nada.
Laberinto de joyas,
dosel de majestad, puertas de perla.
Es un perfecto cubo, 2.220 kilómetros de largo (10)
por lo mismo de ancho, igual altura,
impecable armazón,
con un brillo de piedra tan preciosa
que la luz será inútil.
El Arbol de la Vida
crecerá por sus calles
sin que el sol tenga nada que hacer
entre las ramas.
El mismo Arbol de Vida
que se quedó en aquel jardín primero,
el que pudo ser nuestro si hubiésemos querido
vivir más que saber aquellos días.
Inexpugnables sus murallas,
son de jaspe y zafiro, calcedonia, esmeralda,
cornalina y sardónica,
crisólito, berilo, topacio y crisoprasa,
las dos últimas filas, jacinto y amatista; (11)
y en el centro, su plaza de oro puro
es como vidrio transparente
tras el que puede verse un corazón
que sirve de refugio,
en donde el ángel muestra sobre un libro
la palabra no escrita.
Cuando la tarde se recuesta
en el tenue horizonte del otoño,
la ciudad se perfuma, sonriente y despacio,
como una buena amante
de este tiempo final y enloquecido,
para entrar más hermosa
en esa ceremonia que la noche
guardaba en su memoria
desde siempre.
"Fui donde el Angel y le dije que me diera el librito. Y y me dice: Toma, devóralo; te amargará las entrañas, pero en tu boca será dulce como la miel-." (10.9)
VIII.
COMO EL OLVIDO,
como las lágrimas y el sueño
que ya no se recuerda.
Así de amargo
el libro y cuanto en él se escribe
con la sangre.
Igual de amargo que este tiempo
que pasa como un trueno sobre el mar
y la tierra,
sobre la espalda de los hombres.
Como el dolor que no entendemos,
como el cansancio de la risa.
Igual que esta certeza que nos rompe
la voz y la cintura,
el recuerdo del barro,
la nostalgia de haber sido una lágrima fecunda.
Páginas vegetales que alimentan
las horas de la tarde,
cuando todas las cosas
ponen el corazón en cuarentena.
Letras amargas como el dorso
de una mano apoyada
sobre una puerta que cerró el recuerdo.
Pero en la boca,
dulce sospecha de esperanza,
pie que se acerca por la espalda
para dejar su beso sobre el cuello.
Dulce como la sombra
del verso que jamás escribiremos.
"... Y muchos de los hombres murieron por las aguas que se habían vuelto amargas." (8.11)
IX.
SE APROXIMA ESE TIEMPO,
es un loco perfecto que asesina
pájaros y palabras,
que solo deja en pié
este sabor de ajenjo inimitable.
Es la hiel y el dolor
de la tercera y cárdena trompeta,
es el brutal desplome de la llama
sobre los sacrificios sin altares,
amargando las lágrimas, la saliva del beso,
la sangre de unos mártires inútiles,
el sudor,
la esperanza.
"...cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás. El primer Viviente, como un león; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto Viviente es como un águila en vuelo..." (4.6-7)
X.
CON UN MANTO DE ESTRELLAS,
infinita mirada sin descanso,
todo lo ven, (12)
aguardan,
viven.
Repiten su salmodia sin fatiga.
El primero de todos
no conoció jamás el cautiverio,
poderoso felino del color de la arena,
tiene en su zarpa la batalla
pero duerme,
sujeta el trono como un sueño,
vigila la distancia,
hace la paz,
espera.
El segundo que vive
es alimento de los hombres,
como el maná, como la sangre.
Compañero del árbol y la hierba
soporta el trono con quietud de mármol,
paciente,
reposa el tiempo en su testuz dorada
y sus ojos dibujan
la ternura de un mar que es sólo vidrio.
El tercero que vive es como tú,
como cualquiera de nosotros, hombre.
Salió del gran jardín y ahora pretende
regresar.
Arcángel desterrado,
hijo de la esperanza y de su orgullo,
malditamente libre.
El cuarto alza su vuelo cada noche
cuando el rezo descansa.
Dueño de arco iris, tiene en sus plumas la memoria
de lo que alguna vez
pudimos ser, de lo que somos,
de lo que al fin seremos acabado este tiempo.
Sus alas se estremecen
mecidas por la luz.
Estos cuatro vivientes,
portadores del trono de cristal,
son a la vez guardianes de la tierra,
de la puerta del cielo y su esperanza,
vigilan sin cesar el laberinto,
adoran,
trenzan el rito por nosotros.
Algún día,
cuando hayamos cumplido la tarea
de soñar estas horas que fabrican la vida,
adiestrarán nuestra garganta
para un canto salvaje y diferente.
"...Pues el tiempo está próximo." (1.3)
XI.
EL TIEMPO ES UNA CIEGA LOCURA DE CAMPANAS
que da vueltas detrás de una sonrisa,
mientras se ciñe al suelo inerte
la última paloma.
Vinimos desde el cobre fecundado
por semillas de arcángeles azules
hechos con argamasa de preguntas.
Y ahora los minutos
pesan como columnas de granito,
socavan la razón,
hacen del miedo un templo,
embadurnan la vida de liturgia,
tejen el odio,
se ríen de nosotros estrellándose
contra un futuro próximo,
indecible,
crepuscular dominio de la nada.
"...Cuando el Cordero abrió el primero de los siete sellos... Miré y había un caballo blanco... Cuando abrió el segundo sello... salió otro caballo rojo...Cuando abrió el tercer sello... Miré y entonces había un caballo negro... Cuando abrió el cuarto sello... había un caballo bayo..." (6.1-8)
XII.
SOBRE EL TABLERO DESOLADO
se inicia la partida.
Lleva jugándose mil años,
dos mil, la eternidad,
pero ahora es más rápida y más triste,
ahora la flecha del primer jinete
es más certera,
hiere con más encono. Ha salido del arco
como empujada por el odio
y rasga, acosa, mata.
Es blanco el primer potro, de sal y no de nieve,
mujer de Lot que busca la venganza,
ciega locura de algodón
que no espera que nadie lo recoja.
El arquero cabalga con el arco tendido,
listo para que el dardo
recorra la distancia como un miedo en la noche.
Es blanco, así está escrito,
pero sus ojos son de sangre, buscan el pecho y asesinan.
El segundo caballo
es igual que los ojos del primero,
rojo como los vinos que brotan de la herida
que nos duele en el pecho,
como el grito de guerra de un fanático,
como el rezo que en medio de la inútil batalla
hace que el último suspiro
sirva a los moribundos de consuelo.
Lleva una gran espada su jinete
que depreda la paz y la caricia,
rasga el cóncavo tiempo y su perfil,
divide.
Con el tercer caballo
la noche se apodera de los ojos.
Negro como paloma, es hambre sola,
hambre que cada cuatro segundos hiere un niño
donde tan sólo la distancia sabe.
Y lo hiere hasta el último silencio
ayudado en su horrible cometido
por el cuarto jinete:
Muerte su nombre
sobre un caballo sórdido y extraño. (13)
Es un juego sangriento.
La paz está dormida, nadie cerró el templo de Jano, (14)
y tanto estruendo no consigue
despertarla del sueño.
Se ha puesto precio al trigo y la conciencia,
y estos caballos tienden su relincho
sobre reyes y torres y peones,
sobre alfiles-obispos,
hasta la cuarta parte de la tierra.
Su aliento es como peste
que adelanta un futuro acobardado, sin amor y sin beso,
y sus crines son hilos de la soga
con que los hombres atan a otros hombres,
fieras entre las fieras.
Antes de que otros sellos pidan silencio, tiemblen,
amenacen,
cubran el sol
y hagan sangre en los labios de la luna, (15)
estos cuatro corceles
recorren nuestras horas con orgullo,
dejando dibujada su silueta
contra el telón de fondo de la farsa.
"El resto de los hombres...no dejó de adorar a los demonios, a los ídolos de oro y de plata, de bronce y de piedra y de madera, que no pueden ver, ni oír, ni andar..." (9.20)
XIII.
ESTAN CIEGOS,
todos estamos ciegos en esta hora profunda,
en este lado oscuro
que nos deja vivir entre sus fauces.
Idolos electrónicos
se asoman a la puerta de la necesidad,
recorren como pólvora las calles
y los rezamos en binario.
Aquí está la locura. También en otros dioses
a los que hemos alzado en nuestras vidas
altares de tramoya,
imágenes de plástico dorado,
templos de acero y de cristal,
fortalezas guardadas por vestales y perros
que nada reconocen de la piel de los hombres,
que no aprenden jamás
el valor de una lágrima,
el precio de una tímida sonrisa,
la ternura de un beso.
En el mercado de la prisa
se vende bien, muy bien,
la imagen de los dioses de la guerra,
no aquel pequeño y anticuado
que terminó en planeta,
sino otros dioses más voraces,
los que besan la tierra con su lengua de fuego,
los que desgarran sin pudor
la túnica del cielo para violar el porvenir.
El escenario tiene trampa
y todos lo sabemos, pero todos jugamos.
Ardides de belleza
nos recorren el rostro de la máscara,
ídolos con los pies de barro
decoran las esquinas, arbitran la razón,
hacen del artificio una promesa,
dejan al fondo un poso de amargura...
Pero seguimos adorándolos,
es imparable esta locura, vértigo de costumbre;
no hay puertas para huir,
ni tablas donde erguirse y respirar.
No hay tiempo, sobre todo,
para alzar libremente
la cabeza.
"...al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe." (2.17)
XIV.
USAD LA CONTRASEÑA.
Salid al medio de las calles,
al borde de las tierras de labor,
al límite más gris
de las ciudades.
Ocupad las fronteras
y no dejéis pasar
más que al que tenga el nombre y lo conozca.
Es un nombre distinto,
secreto,
es un nombre que suena como el bronce,
lo susurran las olas del mar griego
desde Atenas a Pérgamo,
del golfo de Casandra
hasta la cueva de cristal de Patmos.
Es un nombre de amor,
húmedo y tierno, libre, solitario,
hijo de la promesa y la esperanza.
Nombre que avanza por el lecho,
besa el muslo,
acaricia,
despeina los cabellos, roza el vientre,
se susurra a sí mismo en el oído,
abraza, besa,
tiembla.
Lo reconoceréis por su perfume,
por su boca de pétalo,
por su aliento de acero enamorado.
Sabréis que os pertenece
cuando podáis ceñirlo a la cintura
como túnica libre
de ataduras o miedo,
como cálido bálsamo,
como lluvia olorosa del otoño.
Está escrito en un suave pergamino
de piel humana y viva.
"Llorarán y se lamentarán los mercaderes de la tierra por ella, porque no hay quien compre sus mercaderías. Las mercaderías de oro, de plata,de piedras preciosas, de perlas, de lino, de púrpura, de seda, de grana; toda madera olorosa, y todo objeto de madera preciosa, de bronce, de hierro, de mármol, cinamomo y aromas, mirra e incienso, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias de carga, ovejas, caballos,coches, esclavos y almas de hombres... (18.11-13)
XV.
NADIE QUEDO PARA COMPRAR
porque los mercaderes
nos vendieron también el corazón.
La desmedida usura y la avaricia,
hicieron de esta tierra un pedregal
de escombro
(eso sí, cada piedra
con su cotización en bolsa y con su precio
dispuesto en un cartel).
No queda nadie
a quien vender tanta chatarra.
Mientras el hambre recorrió
las calles, el desierto, los cauces de los ríos,
mientras los inocentes eran objeto de la muerte
todo siguió vendiéndose, comprándose,
todo siguió sobrando.
Pero siguió pudriéndose en las calles
bajo los símbolos del lujo,
tras la mueca del oro y del poder
Y ahora viene el dolor...
"Ay de la Gran ciudad, que se vistió de lino,
de púrpura y de grana,
que se adornó con oro, y con piedras preciosas,
porque en una hora sólo, se arruinó su riqueza..." (16)
Ahora viene el dolor como si fuera nuevo;
se lamentan los dueños de la tierra
que hicieron de la muerte su negocio,
de la sangre una copa de ambrosía,
de aquel daño lejano
una estadística perfecta
para llegar hasta el siguiente
minuto comercial sin contratiempos.
No queda nadie
a quien venderle cosa alguna.
Hasta el alma fue pieza de mercado
y es hora de acabar
esta subasta.
"...Y si alguno quita algo a las palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte en el árbol de la Vida..." (22.19)
XVI.
EL JARDIN QUEDA LEJOS,
aquel fruto sabroso del árbol de la ciencia
que nos hizo saber,
que nos hizo sentir como los dioses,
es hoy manjar acostumbrado.
Aquel fruto prohibido que nos abrió los ojos
permanece en la mesa
junto al vino y al pan, y junto al miedo.
Pero faltaba el árbol de la Vida.
Nadie prohibió
que se comiesen las eternas frutas,
pero nos expulsaron
antes de haber tenido su agridulce perfume
por la boca
y vivir para siempre. (17)
El árbol siguió en pie,
creció tan alto como el mundo,
sus raíces trenzaron la esperanza
de vencer a la muerte,
sus ramas desbordaron las tapias del Edén
y sus hojas cubrieron los ocasos del sueño
con un brillo de estaño.
Hoy estamos al límite del mundo,
se ha cruzado la sangre del pasado
con el caudal sin ojos
que el futuro ha bebido
en nuestra ausencia.
A punto está de alzarse la ciudad
de los días milagrosos. (18)
No añadiremos nada a la palabra,
no quitaremos ni un susurro
a los versos que hicieron la promesa más fuerte.
a los que edificaron la esperanza.
Estaremos dispuestos,
beberemos del agua de la vida
porque tenemos sed y la camisa blanca,
porque de nuestras manos inocentes
y culpables también, de ser humano al fin,
crecieron las caricias.
más allá del dolor y de la muerte.
Estaremos dispuestos,
en pie,
con la cabeza erguida y solidaria.
"...el que es, el que era..." (1.18)
XVII.
LA MUERTE ES LO QUE ES,
y la sombra,
la música o el grito de las zanjas.
El corazón de un niño jugando a la sorpresa
también es lo que es.
Esa mano brutal de los guerreros ciegos
golpeando inconscientes
el pómulo del sueño y la belleza.
Todos son lo que son,
la levadura que abraza el trigo fértil, el cántaro
y el hueso,
el arbusto que no dejó de arder (19)
sin consumirse,
el ojo de los dioses que vigilan dormidos
o ese cáncer de agosto con su vértebra herida.
Hasta el ángel de espada efervescente
tan sólo es lo que es,
su voz de trueno por el viento
es una simple voz
y da igual que prohiba escribir,
que su libro de piel hija de Pérgamo
escrito por el pecho y por la espalda,
sea dulce o amargo al paladar. (20)
Son lo que son la máscara y la piedra,
lo importante,
la caricia sin alba de los adolescentes,
el orín de los perros,
el vientre sin costura de una madre de otoño.
Son lo que son, Señor de la Muralla,
...y los espejos.
"...¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio y no frio ni caliente, voy a vomitarte de mi boca..."
(3.15-16)
XVIII.
NO ME DES LA MANO,
muéstrame el corazón y las entrañas,
dime de dónde vienes,
si la fatiga endulza tus caderas,
si aún mantienes el fuego de los años de lucha,
o si la espalda llena de cansancio
te ha dejado sin armas, borracho o sobrio
o ciego,
débil en cualquier caso
como para insistir en la batalla.
Pasan los años como el agua,
siempre igual y distinta,
siempre con la sospecha
de no saber si hicimos suficiente,
con esa sensación
de que la vida cotidiana acabó con los sueños,
de que el calor más joven se alejó de la espalda
y ahora las manos están débiles,
frías como la hierba a media tarde,
como la sábana olvidada,
como la piedra que sujeta
la mañana de abril bajo los puentes.
Eramos ciegos,
pero aún es posible volver a ver la puerta
que tendremos que abrir
cuando nos llamen, cuando suene la aldaba,
cuando se nos reclame para poner el pan
sobre la mesa
y cenar al calor de la cocina. (21)
"Juan, a las siete Iglesias de Asia." (1.4)
"Delante del trono arden siete antorchas..." (4.5)
"...un Cordero, como degollado; tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios." (5.6)
XIX.
ERAN SIETE LOS OJOS DEL DOLOR,
siete los dedos que la muerte
pasa por la cintura de los hombres
como la más desvergonzada de todas las caricias. (22)
Todo el que tenga oídos para oír,
que escuche aquella voz y nuestra voz ahora.
Siete iglesias alzadas en oriente,
con alquitrán y barro enamorado,
sin torres ni estandartes ni cúpulas doradas.
Hombres reunidos a rezar,
comer el pan, tejer el porvenir.
Todo el que tenga oídos,
que se siente a la mesa
y escuche las palabras del dolor.
Y siete candelabros,
siete rayos de luz, estrellas puras, en la mano derecha
que convierte en humano
al que tan sólo fuera como un hijo de hombre.
Siete antorchas también,
crepitando en el cuello de siete almas en torno
a un solo trono donde está Aquel que es,
el que era y vendrá
hijo del porvenir que ya está escrito,
Amén del porvenir, túnica blanca del futuro, (23)
clavícula enroscada en el milagro
de seguir existiendo para siempre,
viviente por los siglos de los siglos.
enfrentado a la grata ceremonia
de desaparecer
y descansar al fin.
Humano, tan humano
como sólo pudiera serlo un dios.
Todo el que tenga oídos para oír,
que escuche sobre todo
su propio corazón.
Siete también los sellos
que nadie puede abrir, los que cierran el libro
de la vida de Dios sobre los hombres,
de la vida del hombre que ya no teme al cielo,
del tiempo que se escucha por que no se conoce
o "está cerca"
Todo el que tenga oídos para oír,
que oiga.
N O T A S A “TIEMPO DE APOCALIPSIS”
1 . Referencia en Mt 5.15, Lc 8.16, 11.33, y Mc 4.21, etc. En Mc 4.23, tras la indicación de que la luz no debe ser escondida, puede leerse una frase que, aunque evidentemente anterior, el Apocalipsis repite varias veces y hace suya: " El que tenga oídos para oír, que oiga". Por su soberbia ambigüedad, que traslada la responsabilidad al oyente, dando por supuesta la razón del emisor, constituye sin duda un argumento retórico de primer orden Se ha utilizado para cerrar el último poema de este libro
2 . (Ver nota 1) Referencia a Mc 4.22 y Lc 5.17/12.2. Siempre que aparece es para apostillar la inutilidad de ocultar la luz.
3. Fiel aparece en 19,11. Es el mismo Cristo en su cualidad de Veraz, nombre por el que también se le llama. El es quien dirige los ejércitos celestiales de la primera batalla apocalíptica. Posteriormente el Angel invita a un festín con los despojos (referencia en Ezequiel 39,17 ss).En esta condición de Fiel y Veraz, Cristo es llamado también Amén (ver último poema del libro y nota 23). Fiel monta un caballo blanco pero no son los mismos jinete y montura que aparecen al abrirse el primer sello (6.1-2) a pesar de que se han confundido a veces (ver apocalipsis 6.1 y poema XII en página 45)
4. Se utiliza la grafía más común en los textos traducidos a las lenguas romances: Harmagedón. Puede verse también como Harmaguedón, e incluso Armagedón en los textos que derivan de aquellos que pasaron por revisiones en lenguas de origen no latino. Proviene de Meguiddó, llanura en que el rey Josías de Judá fue derrotado y herido de muerte por las tropas del Faraón Necao I, de la dinastía XXVI (608 a.C.) Referencias en 2 R 23.29-30, 2 Cr 35.22 y Zc 12.11.
5. Marca de la Bestia: 666. Ver poema V, página 23, y sus notas.
6. Referencia a la insistencia de marcar a los elegidos, de uno u otro signo. Deriva de la costumbre de marcar a los esclavos Los lugares habituales de las marcas eran la frente y la mano o brazo. Incluso se refiere la marca en el muslo (Ap 19.16) al ser objeto de majestad, según la tradición del Antiguo Testamento.
7. Referencia a la Cábala (Kábala). El 6 corresponde a la letra vau, identificada con el Arcano mayor del Enamorado y con la estrella de seis puntas o sello de Salomón como símbolo y ejemplo del equilibrio.
8. El Golem, según la leyenda, es una estatua antropomórfica, de arcilla, creada en el ghetto de la Praga del siglo XVI, por el rabino Judah Loew Ben Bezalel, que cobra vida al escribir el nombre secreto de Dios en su frente o en su encía. Este "androide" siembra el terror en la ciudad y es destruído por su creador (ver “El Golem” de Gustav Meyrink) Las sugerentes relaciones son muchas: Marca de nombre, o de número, importancia de conocer el nombre (poema IV en página 21 y XIV en página 55). Curiosamente, la leyenda medieval afirma que el Golem renacerá cada 33 años lo que, abundando en las relaciones con la cábala daría 3+3 = 6, y estaríamos en el número básico que se triplica para designar a la bestia apocalíptica.
9. La segunda bestia ha sido identificada como el Anticristo, y, en interpretaciones más simplistas y próximas a su tiempo, como las prácticas paganas contrarias al cristianismo primitivo. Ocurre igual que con la primera Bestia que ha sido interpretada, en una innecesaria aproximación a la época, como la Roma pagana y sus emperadores. Con una visión más amplia estaríamos ante la concepción del Mal en toda su extensión.
10. Se han pretendido muchas explicaciones a las extraordinarias medidas de esta "ciudad", incluso designándola como la ciudad ideal (sic). La cifra de 12.000 estadios supone 2.220 kms, no existiendo acuerdo en cuanto a que sea el perímetro total o a la longitud de un solo lado. En la opción más reducida, estaríamos hablando de un cubo de 555 kms. de lado, lo que daría una superficie igual al 61 % del territorio nacional español y un volumen de ¡casi 171 millones de Km3 ! Evidentemente, debe hablarse del mundo de los símbolos y no, como se ha hecho con el racionalismo acostumbrado, de una posible y física ciudad futura.
12. Los cuatro vivientes son una evidente variante, aunque simplificada, de la visión del carro de Yahveh (Ezequiel 1.5 ss) Posteriormente, estos cuatro seres fueron utilizados como símbolos de los evangelistas reconocidos canónicamente.
13. El cuarto caballo es el más controvertido de cuantos aparecen en el texto. Su color varía en las diversas traducciones: bayo, verde, verdoso, amarillo...- De alguna manera resume a los otros, ya que va montado por la Muerte y seguido por los infiernos (Ap 6. 7-8) Ver coincidencias en Zac, cap.6.
14. Jano, según la mitología romana, fue hijo de Apolo y de Crasa y primer rey del Lacio. Por haber ayudado a Saturno, se le concedió ver al mismo tiempo el pasado y el futuro, por lo que se le representa con dos rostros sobre una sola cabeza. Su templo romano se cerraba tan solo cuando la república estaba en paz, con lo que únicamente se cerró en nueve ocasiones durante todo un milenio.
15. Los primeros sellos dan paso a los conocidos cuatro caballos del Apocalipsis, el resto de los sellos es menos homogéneo y muestran distintas visiones, hasta llegar al séptimo que tan solo establece silencio (capítulos 6 a 8)
16. Ap 18.16. La idea se repite, según la costumbre de algunos de los libros del A. Testamento, en 18.19.
17. Génesis 2.9, 2.16-17 y 3.22-24. Ver poema VI, en página 25. El Apocalipsis sitúa el Arbol de la Vida dentro de la nueva Jerusalén (22.2). Supone un retorno al Paraiso perdido.
18. Referencia a la ciudad celestial (capítulos 21 y 22) Ver poema 6 capítulo 21. Se repiten las referencias a la luz propia de la ciudad (21.23 y 22.5)
19. Ex 3.2 ss.
20. La idea del libro para "comer" (comprensión absoluta) aparece en 10.9 ss. Ver poema VII, en página 29. En Ez 3.1 ss se encuentra un antecedente de la misma idea, indicándose allí, curiosamente, que el libro está escrito por el anverso y el reverso, lo que supondría fechar alguna revisión del libro de Ezequiel en época posterior a la establecida (siglo V a.C.) ya que hasta el II a.C. no se preparan los primeros pergaminos válidos para escribir a dos caras, concretamente en Pérgamo, ciudad también apocalíptica (2.12) de la que toman el nombre.
21. Ver 3.20. Cenar se convierte en la consecuencia-premio por responder a la llamada de Cristo al que en este capítulo se identifica como Amen (ver poema XIX, página 75 y nota 23)
22. El número siete se prodiga en la primera parte del Apocalipsis, sobre todo hasta el capítulo 8. Ver, entre otros, 1.12, 1.16, 5.1, 8.2. También hay profusión de otros números, siempre reiterados y llenos de intención simbólica, según la tradición hebrea.23. Amen es el nombre de Cristo en tanto que paradigma de fidelidad y veracidad. Aparece en 3.14 y 19.11. Ver "Dios del Amen" en Isaías, 65.16.
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