2 mar. 2014

Un poema de Gato de Ursaria



Un poema más sobre el hecho de escribir (¿cuánto hemos reflexionado sobre eso?) 
De mi libro "Sin noticias de Gato de Ursaria", Edit. Visor, 2005. 

Gato de Ursaria es un álter ego mío. 
Gato es un apelativo de los madrileños y Ursaria uno de los nombres legendarios de Madrid.

La verdad es que estoy contento de ese libro porque el jurado fue notable: Ángel González de presidente, acompañado de también Jon Juaristi, Luis García Montero, Aurora Luque y Josefina Martínez, viuda de Emilio Alarcos.
Además, fue en la tierra de Asturias que tanto quiero y con publicación en Visor, a pesar de que a su director no parece que le hiciera muchas gracia publicarlo y mostró poco interés en difundirlo, tal vez porque he sido crítico con algunos comportamientos de esa editorial.
Algún día escribiré las anécdotas al respecto. En resumen, el que la Editorial no controlase el premio y se lo dieran a alguien que no era de "sus filas", como con tantos otros ocurre, no fue bien digerido.


DE CUANTO ABRUMABA A GATO 

Pasó las noches y sus días
turbio de pensamientos, 
oscuro de memorias y de olvidos,
harto de sinsabores,
imitando a Leonardo en sus dibujos
de proyectos, esquemas, invenciones...

Para huir del dolor y del olvido
planificó sus íntimos secretos
con certera estrategia.
A pesar de su empeño no alcanzó
los últimos y ciegos objetivos.
Se le deshizo el tiempo
sin leer cuanto pudo haber leído,
sin amar como quiso haber amado,
sin ver el Machu-Picchu o el Potala
más que en televisión,
sin cortarle las venas a la Venus de Milo,
y sin haber escrito —y esto es lo más grave—
el poema perfecto.
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